SEÑOR DIRECTOR:En su primera Cuenta Pública, el Presidente Kast indicó algo que merece atención y que posiblemente aclare la orientación que tomará su gobierno: el crecimiento no es un fin en sí mismo, es un medio para que haya más empleo. Un país que vuelve a crecer es uno que tendrá los recursos para cuidar a su gente.

Esto es, en resumen, darle un sentido político al crecimiento económico y que, a su vez, este se ponga al servicio de sanar un orden social fracturado, no como retórica electoral, sino como ruta de acción.Ordenar las cuentas fiscales, recuperar la economía del país y devolver certezas a la inversión como prioridades han sido tareas colosales y encomiables que se han llevado adelante en los primeros 90 días. No obstante, el desafío radicará en que este reordenamiento económico no resulte ser ciego respecto a qué y quiénes protege.

El proyecto conservador -del cual este gobierno se siente parte- no es antiestatista: reconoce que el Estado es la expresión superior de la sociabilidad humana, y que su rol es proteger a las familias y los cuerpos intermedios, por lo que no puede quedar todo subordinado solo al criterio economicista. Algunas luces de este proyecto las encontramos en la filosofía de Scruton, quien promueve que el cuidado del medio ambiente no es algo propio de una ideología de izquierda, sino que -para un conservador- es expresión del afecto que sentimos por lo propio y que queremos dejarle a las futuras generaciones.

De esta manera, -sostiene- se supera la discrepancia entre crecimiento económico y cuidado por lo común. En efecto, un conservadurismo auténtico debe ser consciente que los problemas comunes no son de exclusiva iniciativa privada o estatal, ambos no se excluyen sino que se complementan.El ajuste del proyecto político del gobierno se debe centrar en responderle a una ciudadanía que anhela -cansada y con poca esperanza- ese horizonte compartido, el cual se forja solo a través de la política.

Para esto, ayudará mantener algunos temas prioritarios en la agenda: reforzar los planes y programas de apoyo a las familias más vulnerables, proteger a la infancia y ahondar los lazos comunitarios, lo que es clave para los chilenos. Todo apunta, como revelan las palabras del Presidente, a que se tienen las herramientas conceptuales para la tarea que se viene.Michael Comber VialDirector ejecutivoInstituto Libertad