Cáncer de piel: cómo revisar los lunares y detectar señales de alerta a tiempo

¿Qué tanta atención le presta a sus lunares? Aunque la mayoría de los lunares son inofensivos, algunos cambios en la piel merecen una evaluación.
Por ejemplo, un lunar nuevo en la adultez, una mancha que cambia de color o una lesión que sangra sin razón aparente pueden ser señales de alerta de cáncer de piel. Lo que debe saber: No es habitual que aparezcan lunares nuevos después de los 30 años.
La evolución de un lunar suele ser una de las señales más importantes. El melanoma no siempre se ve de un solo color.
Según Laura Oliveros, dermatóloga, parte de la red médica MediSmart, muchas de las señales de sospecha de cáncer de piel pueden identificarse mediante un autoexamen de la piel y una herramienta sencilla conocida como la regla ABCDE.¿Por qué aparece el cáncer de piel?Oliveros explica que la enfermedad surge a partir de alteraciones genéticas en determinadas células de la piel. No obstante, esas alteraciones no dependen solo de la herencia.“Los genes normalmente no están solos”, indicó la especialista.Asimismo de la predisposición genética, influyen factores externos como la exposición solar acumulada, algunas condiciones que afectan el sistema inmunológico y diversos hábitos relacionados con el estilo de vida.Por eso, precisa la dermatóloga, dos personas pueden compartir factores de riesgo genéticos y tener desenlaces distintos dependiendo de las condiciones a las que han estado expuestas a lo largo de los años.Los tres tipos más frecuentes de cáncer de piel Carcinoma basocelular: es el más frecuente y se desarrolla a partir de células llamadas basaloides y suele estar relacionado con la exposición solar acumulada durante años.Aunque rara vez compromete la vida, puede destruir tejidos y requerir cirugías más complejas si no se detecta a tiempo.“Solo haber tenido una quemadura solar antes de los 20 años donde recuerdas haberte ampollado o despellejado de manera importante, aumenta el riesgo para el desarrollo de ese tipo de cáncer hasta en un 40%”, explicó.Carcinoma espinocelular: se origina en los queratinocitos, células que forman gran parte de la capa externa de la piel.Su comportamiento es más agresivo que el del carcinoma basocelular, aunque cuando se detecta de forma temprana suele responder bien al tratamiento.
El problema aparece cuando el diagnóstico se retrasa, ya que puede extenderse a ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo.Suele observarse con más frecuencia en personas de piel clara y en zonas especialmente expuestas al sol, como la cara, las orejas, los brazos y el cuero cabelludo.Melanoma: es el menos frecuente de los tres, pero también el que más preocupa a los especialistas.“Puede tener una mortalidad mayor”, advirtió Oliveros.A diferencia de los otros tipos, el melanoma no siempre está relacionado con una acumulación importante de exposición solar. Por eso, la observación de la piel sigue siendo fundamental incluso en personas que consideran que nunca han tomado demasiado sol.El ABCDE que ayuda a identificar señales de alerta en los lunares y descartar melanomaPara orientar a la población, los dermatólogos utilizan una regla sencilla conocida como ABCDE para revisarse los lunares y acudir a un médico en caso de sospechar que algo no está bien: A: asimetría, suele verse diferente cuando se divide por la mitad.B: bordes, son irregulares o cuesta definir dónde inicia y dónde termina.C: color, presentan varios tonos o colores poco habituales, como gris, rojo o negro intenso.D: diámetro, si son mayores de seis milímetros merecen una valoración más cuidadosa.E: evolución, es el cambio que el lunar ha tenido en el tiempo.
Si un lunar crece, cambia de forma, modifica su color o comienza a sangrar sin motivo aparente, es recomendable consultar.¿Qué pasa con los lunares nuevos?Una de las recomendaciones más importantes de la especialista tiene que ver con la edad. Durante la infancia y la adolescencia es normal que aparezcan nuevos lunares, pero, no es así en la adultez.“No es usual que después de los 30 años empecemos a tener lunares nuevos”, aseveró.Eso no significa que todo lunar nuevo sea cáncer, pero sí que merece una revisión profesional.
Lo mismo ocurre con lunares presentes desde hace años que comienzan a cambiar.Una señal que puede pasar desapercibida en niñosOtro aspecto que señala la especialista es que, cuando se habla de melanoma, la mayoría de las personas imagina una mancha oscura. No obstante, en niños y adolescentes algunas lesiones pueden verse muy diferentes.Según indicó, existen melanomas amelanóticos que carecen de pigmento y pueden presentarse como pequeñas lesiones rosadas, rojizas o anaranjadas.
Debido a que suelen parecer lesiones benignas, pueden confundirse con otros problemas de la piel y retrasar el diagnóstico. Por eso, cualquier lesión nueva que cambie o crezca en un menor debería ser valorada por un especialista.Hábitos de prevenciónLa prevención no depende únicamente de usar protector solar.Oliveros recomienda combinar varias estrategias: evitar las horas de mayor radiación, reaplicar el bloqueador correctamente y utilizar barreras físicas como sombreros, ropa con protección solar o buscar la sombra cuando sea posible.“A veces son más importante incluso las medidas de protección física más que el mismo bloqueador”, comentó.La especialista también recomienda mantener hábitos saludables, incluyendo una alimentación rica en antioxidantes y betacarotenos, actividad física regular y un sueño reparador.Otra recomendación es realizar un autoexamen una vez al mes y observar incluso las zonas que suelen pasar desapercibidas, como la espalda, la boca, las plantas de los pies y el área genital.Finalmente, Oliveros considera que una revisión preventiva anual con dermatología debería formar parte de la rutina de salud de los adultos.
Information from La Nación (Costa Rica). Edited by: Noticias Today.
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