Día variopinto para el Tri este sábado después de que la adrenalina por el debut bajó. La Selección tuvo un interescuadras intenso para calar la zona defensiva sobre todo y mantener el mismo equipo que ganó a Sudáfrica salvo la baja de Montes que será cubierta por Álvarez.

El cliché antiguo reza que equipo que gana repite y Javier Aguirre es de esos entrenadores curtidos bajo el sol y la sal de las tradiciones. No moverá el esquema ni tampoco se pondrá a inventar el hilo negro.

Por eso, para prevenir el ambiente que se avecina, dio tarde libre a los jugadores, desde la 1 de la tarde hasta las 22:00 horas para regresar, pasar lista y dormir. Luego de un calentamiento en el que la prensa no pudo ver absolutamente nada novedoso, incluida la veintena de enviados coreanos, se cerraron las puertas del Centro de Alto Rendimiento.

Dentro, por espacio de una hora, se practicó con el equipo que enfrentará a Corea que es el mismo del partido inaugural con la excepción de la salida obligada de César Montes para darle acceso a Edson Álvarez. La principal preocupación que asalta al cuerpo técnico es la velocidad, porque experiencia y recorrido tiene el jugador que lleva casi una década en el futbol europeo.

Para ello, se ha hablado especialmente con Erik Lira que tendrá que cubrir su espalda en caso de emergencia. De ahí en fuera, el trabajo no varió y a la 1 de la tarde los jugadores comenzaron a salir del Centro de Alto Rendimiento en sus autos personales para ir con sus familias a sus casas, a un restaurante, a alguna plaza o a hacer lo que quieran en el día.

Esto también fue para el cuerpo técnico y el resto de trabajadores de la Selección Mexicana.