XALAPA.— Ocho meses después de las lluvias extraordinarias que devastaron el norte de Veracruz, la región vuelve a enfrentar el mismo escenario que dejó octubre del año pasado: caminos colapsados, derrumbes activos y comunidades aisladas por la caída de un puente provisional que nunca debió ser definitivo. El nuevo temporal llega cuando aún no se terminan de cuantificar los rezagos del periodo anterior.

Los daños de 2025, estimados en más de 3 mil millones de pesos entre infraestructura carretera, vivienda, escuelas, sistemas de agua potable y cultivos, aún marcan la vida cotidiana de los 48 municipios que apenas empezaban a recuperar la movilidad mínima. Ahora, con las primeras lluvias fuertes de junio, la fragilidad de esa reconstrucción vuelve a quedar expuesta: obras inconclusas, accesos que se desmoronan con la primera saturación del suelo y comunidades que, otra vez, quedan fuera del alcance de ambulancias, insumos y servicios básicos.

El decreto Tasa Cero para 109 municipios, publicado en la Gaceta Oficial se quedó corto debido a que la emergencia no ha terminado, sino que se prolongó. A lo largo de la última semana, el temporal asociado a la depresión tropical Boris y a una vaguada en el Golfo volvió a poner en jaque a los municipios serranos: al menos 48 localidades registraron inundaciones, derrumbes, socavones y daños en viviendas, mientras que en zonas como Coyutla y Zontecomatlán, en donde se reportaron cortes carreteros y pasos provisionales habilitados de emergencia.

Protección Civil mantuvo durante toda esta semana un Aviso Especial por lluvias intensas, tormentas eléctricas y rachas de viento, y ha desplegado operativos en regiones donde los ríos de la región han mostrado incrementos súbitos. La reactivación del daño confirma que no era un episodio aislado, sino una emergencia prolongada que rebasa los alcances del decreto: sin infraestructura resistente, sin obras concluidas y sin rutas seguras, cada lluvia reitera que la reconstrucción se quedó a medio camino y que los anuncios de rehabilitación se vienen abajo por los temporales.

Poza Rica atraviesa estos días un estado de alerta contenida: no ha sufrido un evento catastrófico como el de octubre, pero las lluvias recientes sí dejaron ver la fragilidad de su infraestructura urbana y la presión que ejerce el deterioro regional. Las colonias bajas registraron encharcamientos, fallas en drenajes y escurrimientos que saturaron cárcamos que ya operan al límite.

A esto se suma el impacto de derrumbes y cortes carreteros en Coatzintla, Tihuatlán y la ruta hacia la sierra del Totonacapan, que complican traslados médicos, abasto y movilidad. Un puente que conectaba a Coyutla con la sierra norte de Puebla colapsó.

Dicha vía era un cruce que unía a localidades dispersas. La caída del puente afecta una ruta vital para las actividades comerciales, escolares y servicios médicos.

En la sierra de la Huasteca veracruzana, la comunidad Tecapa, del municipio de Ilamatlán, hubo afectaciones en caminos, que quedaron bloqueados por derrumbes, así como en la escuela primaria indígena. Los habitantes solicitaron apoyo de brigadas de Protección Civil.

En Texcatepec, municipio enclavado en la sierra de Chicontepec, hay molestia porque la población sigue padeciendo estragos. Indicó que han pasado administraciones, promesas estatales y anuncios federales, pero ninguno ha colocado a la población indígena en el centro de sus prioridades.

Las lluvias volvieron a cerrar caminos, provocar deslaves y poner en riesgo a comunidades que ya habían sido golpeadas por el desastre de octubre de 2025. Ayer, hubo derrumbes en tramos rurales, crecidas súbitas en arroyos y afectación intermitente de la vía hacia Huejutla.

El pasado 23 de enero, el gobierno federal anunció que la Secretaría de Infraestructura, Caminos y Transportes (SICT) destina este año cuatro mil 319 millones de pesos para la reconstrucción de la red carretera federal que atraviesa territorio veracruzano y que está afectada por las lluvias, con 50 acciones en 426 kilómetros, principalmente drenaje, ampliación hidráulica y conservación y en la red estatal 104 millones de pesos para la rehabilitación que incluye la reconstrucción de puentes y caminos, con 35 acciones en 287 kilómetros. Esto por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Se supervisaron obras en 18 puentes y 16 caminos de Álamo Temapache, Ixhuatlán de Madero, Benito Juárez, Zontecomatlán, Ilamatlán y Huayacocotla. Los trabajos incluyen fresado, bacheo profundo, carpeta asfáltica y riego de sello para hacer vías más seguras y resistentes ante futuras lluvias”, reportaron las autoridades federales.

No obstante, estas nuevas afectaciones podrían haber frenado las obras, si es que ya iniciaron. Aunque de no ser así, la población enfrentará un temporal lluvioso más afectado e incomunicado.