Matrícula Cero, un logro de los/as estudiantes mal llamados vándalos

Como lo revelan diversas investigaciones sociales, en Colombia una familia de escasos recursos podría tardar hasta diez generaciones en salir de la pobreza multidimensional. Aunque el país ha registrado algunos avances, estos siguen siendo demasiado lentos para romper los ciclos de desigualdad estructural que se heredan de generación en generación.
Es aquí donde la educación superior pública juega un papel crucial, a pesar de los intereses externos que buscan desestabilizarla y deslegitimarla (a través de la infiltración y la estigmatización), con el propósito de generar rechazo en la opinión pública y hacerla inviable.La universidad pública es una oportunidad para cumplir sueños, ampliar oportunidades y transformar vidas de jóvenes y adultos; es la posibilidad de romper con el círculo que reproduce esas desigualdades de origen y contribuir a las transformaciones del país. Por eso, durante años, muchos/as, y de manera especial, los/as estudiantes nos movilizamos para garantizar una financiación que contribuyera a la base presupuestal y que se lograra el acceso a la educación superior pública mediante la gratuidad en su matrícula.
La financiación es una realidad, al igual que la ampliación de la cobertura y la política de gratuidad, conocida como “Matrícula Cero”. A quienes han llamado peyorativamente vándalos y delincuentes, la sociedad debería apoyarlos y cuidarlos porque gracias a su ímpetu, alegría y creatividad disruptiva, cerca de un millón de estudiantes de las universidades públicas se benefician hoy de este logro histórico, que alcanza una cobertura del 97 %.
Vale la pena destacar que el gobierno saliente se puso la camiseta por la educación. Para muchos jóvenes y adultos es la primera generación de su familia que inicia una carrera profesional.
Las grandes movilizaciones universitarias entre 2017 y 2019 cuestionaron con fuerza programas que subsidiaron la demanda, como Ser Pilo Paga y, posteriormente, Generación E. Desde las universidades públicas se argumentó que estos modelos desfinanciaban y profundizaban la crisis estructural de las instituciones públicas de educación superior.
La Matrícula Cero es una conquista histórica. Su aprobación representó un paso importante hacia la garantía del derecho a la educación superior y es, ante todo, una victoria construida en las universidades y en las calles.
Esta medida se sostiene sobre años de movilización, jornadas de protesta y también graves afectaciones a estudiantes que sufrieron la represión. Para la juventud y los adultos, la Matrícula Cero es la demostración de que la organización colectiva por la defensa de los derechos y el bien común es una herramienta poderosa para impulsar cambios.
Uno de los grandes desafíos en Colombia es garantizar una educación superior pública gratuita, universal y suficientemente financiada; implementar el nuevo Plan Decenal de Educación y avanzar en una Ley General de Educación, que ponga en el centro del país la educación como motor para frenar el odio, la violencia, el individualismo, la guerra y dé contenido material a la construcción de la paz, que en definitiva es la realización de todos los derechos. P.D: los/as estudiantes de lo público no son vándalos, son jóvenes trabajadores que anhelan que Colombia sea un país que, desde la diferencia, siembre vida y construya futuro.
Information from El Espectador (Colombia). Edited by: Noticias Today.
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