Las organizaciones delictivas que operan en Morelos se encuentran en la mira de las autoridades. Desde el despliegue de la Operación Enjambre coordinada por el Gabinete de Seguridad a finales de mayo y hasta el reciente arresto de Homero Figueroa Meza, alias La Tripa, dan cuenta de la presencia y los alcances que grupos criminales tienen en la entidad.

En ese sentido el Comando Tlahuica o Los Tlahuicas ha destacado no sólo por ser uno de los actores criminales generadores de violencia en el oriente del estado, sino también por los múltiples señalamientos de su posible infiltración en gobiernos locales. Su surgimiento, al igual que la de muchos otros grupos criminales que operan en Morelos, es resultado del reacomodo que a través de los años ha tenido el hampa mexicano motivado por el arresto o el abatimiento de líderes que, lejos de desmantelar estructuras criminales, han detonado su proliferación.El origen del Comando Tlahuica Morelos se ha consolidado como un territorio estratégico para múltiples grupos criminales que operan en México.

Si bien a inicios de los 2000 fue Arturo Beltrán Leyva quien logró afianzar su influencia en el estado, su abatimiento durante un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Marina (Semar) ocurrido en diciembre de 2009 en Cuernavaca terminó por modificar el hampa en múltiples estados del país. Tan solo en Guerrero, la fragmentación del Cártel de los Beltrán Leyva dejó a su paso un cúmulo de grupos criminales desorganizados que comenzaron a disputarse entre ellas el control de determinadas plazas y economías criminales, un conflicto que se ha extendido hasta la actualidad.

Fue en medio de esa dinámica que surgió el Comando Tlahuica. Conocidos también como Los Tlahuicas, el grupo criminal se presentó primero como una célula que formaba parte de Guerreros Unidos y posteriormente como una escisión.

Su fundación se le atribuyó a Homero Figueroa Meza quien, de acuerdo con información obtenida por el periodista Xavier Jiménez para MILENIO, inició su trayectoria delictiva como operador del Cártel Independiente de Acapulco (CIDA) y posteriormente de Guerreros Unidos. Al Comando Tlahuica se le llegó a vincular también con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el liderazgo de Raymundo Isidro Castro Salgado alias El Ray, quien terminó por convertirse en un jefe de plaza del también llamado cártel de las cuatro letras.

El dinamismo que permea el hampa morelense dificultó mapear las alianzas y rivalidades que el grupo criminal remarcó desde 2018, no obstante, de lo que sí quedó constancia fue de sus actividades criminales y avance en Morelos. "El grupo se dedicaba al tráfico de drogas, extorsión y secuestro, a través del cobro de piso a bares, mercados, comercios, transportistas y empresas de la región oriente del estado", se lee en un informe difundido por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).Entre ataques armados, homicidios, localización de restos humanos y 'narcomantas', el Comando Tlahuica se fue abriendo paso en el hampa morelense.

De acuerdo con información del Gabinete de Seguridad, el grupo delictivo expandió sus operaciones en municipios como Ayala, Cuautla, Jantetelco, Yecapixtla y Zacualpan. Pese a amplio historial delictivo, no fue sino hasta 2022 que la atención de la opinión pública se centro en el grupo criminal, luego de que se difundiera una controversial fotografía que alertó sobre su infiltración en el gobierno del estado. 'La Tripa' y Cuauhtémoc Blanco El 2022 arrancó con un escándalo para Cuauhtémoc Blanco.

El ídolo del fútbol mexicano había aprovechado su popularidad como deportista para abrirse camino en el mundo de la política, específicamente en la de Morelos. Luego de un breve paso por la presidencia municipal de Cuernavaca, el ex futbolista contendió para convertirse en gobernador de Morelos, cargo que consiguió abanderado por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Entre múltiples críticas y señalamientos, Cuauhtémoc Blanco inició su administración en 2018 sin esperar que cuatro años más tarde la polémica lo alcanzaría. Una fotografía puso en jaque la trayectoria política del entonces gobernador de Morelos.

No se trató de un hecho aislado, pues al futbolista se le apreciaba posar junto a tres de los principales generadores de violencia del estado: Irving Eduardo Solano Vera, alias El Profe; Raymundo Isidro Castro, El Ray y el mismo Homero Figueroa Meza, La Tripa. El primero había sido identificado como líder de Guerreros Unidos en Morelos y posteriormente como jefe de plaza del CJNG.

El segundo, por su parte, también fue señalado como un operador regional del cártel de las cuatro letras, mientras que La Tripa ya había ganado reputación como líder del Comando Tlahuica. Al ser cuestionado sobre el tema, Cuauhtémoc Blanco negó cualquier tipo de vínculo con dichos líderes criminales y afirmó que, debido a su fama como ídolo del fútbol mexicano, solía tomarse fotografías con decenas de personas sin la necesidad de conocer sus antecedentes.

Si bien dicho argumento convenció a sus simpatizantes, opositores a su gobierno y parte de la ciudadanía solicitaron a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos entonces encabezada por Uriel Carmona que investigara si existían -o no- vínculos entre el gobernador y grupos criminales que operan en la entidad. Las pesquisas tensaron la relación entre Cuauhtémoc Blanco y el fiscal de Morelos, no obstante en lo que respecta al Comando Tlahuica los rumores sobre su cercanía con el funcionario se avivaron y apuntaron a un sector en específico: el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca.

El control de la SAPAC En entrevista con el periodista Drazen Jorgic, el exdirector de la empresa de agua de Cuernavaca, Remigio Álvarez, y cinco empleados más revelaron que durante la gestión de Cuauhtémoc Blanco la situación de la SAPAC empeoró. La investigación del citado comunicador publicada por la agencia internacional Reuters describe que entre lugareños suelen referirse a la dependencia como "la caja chica", debido a su reputación como fuente de sobornos para los políticos.

Para entonces, el cambio en el hampa mexicano provocaron que más de una organización delictiva diversificara su portafolio criminal. Es decir, que incursionaran en actividades criminales que van más allá del tráfico de drogas como, por ejemplo, la extorsión o el control de recursos naturales.

Fue así como el Comando Tlahuica vio en el agua de Cuernavaca una oportunidad de lucro. El grupo criminal difundió diversos mensajes en donde exhibía infiltración en los servicios de abastecimiento, control de pozos y cobranzas del agua en la entidad, al tiempo que ataques armados a instalaciones de la SAPAC comenzaban a acaparar titulares en medios de comunicación locales.

Fiscales de Morelos entrevistados por Drazen Jorgic declararon a Reuters que Cuauhtémoc Blanco le "entregó" el control de la dependencia a Homero Figueroa Meza, líder de Los Tlahuicas. ¿El sustento?

El desvío de pagos en efectivo de los clientes del servicio que se convirtieron en sobornos al alcalde a cambio de que les permitiera operar la SAPAC.La transacción, narrada al periodista por cinco empleados de la dependencia, consistía en que miembros del Comando Tlahuica se instalaron en la compañía eléctrica y vigilaban las ventanillas de la caja en donde los clientes eran obligados a pagar sus facturas en efectivo. La operación inició en 2016 y se mantuvo, al menos, un año.

El desvío de recursos eventualmente impactó en las finanzas de la SAPAC, al punto de dejar a sus trabajadores con retrasos en el pago de sus seguros médicos, nóminas y en el de los proveedores. Adicionalmente, La Tripa amagó a miembros de los sindicatos y ordenó agresiones en contra de sus líderes.

Luego de la salida de Cuauhtémoc Blanco como edil de Cuernavaca, el acuerdo del control de la SAPAC para el Comando Tlahuica se erosionó. Su sucesor, Antonio Villalobos, se negó a continuar con el supuesto trato lo que motivó una serie de amenazas en su contra.

Pese a ello, el también llamado Lobito fue arrestado y acusado de presunto desvío de recursos de la SAPAC hasta que en agosto de 2025 quedó formalmente fuera del proceso penal.Luego de la resolución judicial, Antonio Villalobos afirmó que su caso fue resultado de una persecución política orquestada por el todavía diputado federal, Cuauhtémoc Blanco. La caída de La Tripa Mientras el ex futbolista continúa acaparando cargos públicos, las diligencias del Gabinete de Seguridad golpean al Comando Tlahuica.

El pasado 8 de junio, autoridades federales informaron el arresto de su líder, Homero Figueroa Meza, en San Pedro Cholula, Puebla. La Tripa, cayó en el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión y en seguimiento a múltiples denuncias ciudadana.

Al líder de Los Tlahuicas y a una mujer identificada como Sandra León Varo, les aseguraron un arma de fuego corta, una identificación falsa, dosis de marihuana y cristal, así como el vehículo en el que se trasladaban. La caída del líder de Los Tlahuicas fue celebrada por la opinión pública, no obstante, será cuestión de tiempo saber si impactará en el desmantelamiento de su estructura criminal o si, por el contario, otro líder surgirá para suplirlo o para conformar su propio grupo con sus disidentes, tal y como en el pasado ha ocurrido en Morelos.

ATJ