FLORES.— Una mujer de 24 años fue demorada el martes en la Unidad Penitenciaria N.° 2 "Cárcel de Las Flores", luego de que personal penitenciario detectara entre sus pertenencias varias dosis de sustancias que serían compatibles con cocaína y marihuana. El procedimiento tuvo lugar en el sector de ingreso de visitas del establecimiento carcelario ubicado en el norte de la ciudad de Santa Fe, durante los controles de rutina que se realizan a quienes acceden al penal.

De acuerdo con la información conocida, la intervención se originó cuando la jefa de Requisa de la unidad penitenciaria se comunicó con efectivos de la Subcomisaría 17 para informar sobre la retención de una visitante que presuntamente intentó ingresar elementos prohibidos al establecimiento. Cocaína y marihuana Una vez en el lugar, los uniformados fueron interiorizados sobre las circunstancias del hecho.

Según el relato del personal penitenciario, durante una inspección manual de pertenencias se detectaron siete envoltorios de nylon transparentes que contenían una sustancia pulverulenta de color blanquecino, cuyas características serían compatibles con cocaína. Asimismo, se halló otro envoltorio con una sustancia vegetal de tonalidad verdosa que, en principio, presentaría características similares a la marihuana.

Detención y peritajes Frente a esta situación, los agentes penitenciarios procedieron a la demora preventiva de la mujer y al secuestro de los elementos encontrados, adoptando las medidas correspondientes para preservar la cadena de custodia de la evidencia. Posteriormente, las actuaciones quedaron en manos del personal policial convocado, que llevó a cabo las diligencias de rigor y dio intervención a las autoridades judiciales competentes.

La causa fue encuadrada preliminarmente en una presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737. No obstante, las sustancias secuestradas deberán ser sometidas a los peritajes correspondientes para determinar fehacientemente su composición y cantidad.

El procedimiento se suma a los controles permanentes que se realizan en los accesos a las unidades penitenciarias con el objetivo de impedir el ingreso de elementos prohibidos y garantizar las condiciones de seguridad dentro de los establecimientos carcelarios.