La inusual sucesión de borrascas y lluvias torrenciales que golpearon España en marzo de 2025 provocó, entre muchos otros efectos, una gran crecida del río Guadalete que inundó parte de su cuenca en la provincia de Cádiz y obligó a desalojar a cientos de personas. Poco después, el Hospital de Jerez atendió una sucesión de habitantes de la zona afectados por una infección grave y poco frecuente, la leptospirosis, que históricamente ha provocado epidemias en países tropicales asociadas a catástrofes e inundaciones.

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