SANTA FE.— Temblor sacudió la costa occidental de Cuba , duró unos 20 segundos y obligó a evacuaciones en edificios de La Habana y otras localidades, según reportaron periodistas de la AFP y comunicados oficiales. El Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que la magnitud fue 6,1 y ubicó el epicentro a unos 100 kilómetros del extremo occidental de la isla, y añadió que el movimiento se sintió también en el sur norteamericano.

El terremoto generó alarma y salida masiva de residentes en la capital cubana: la sensación de vaivén obligó a muchas personas a dejar edificios y buscar espacios abiertos, y las autoridades describieron que el temblor se percibió en todo el occidente del país. Periodistas de la AFP en La Habana señalaron que el temblor sorprendió a ciudadanos y trabajadores; Carmel Delgado, economista de 47 años, contó que al principio se sintió mareada y que nunca vivió algo así, y que cuando comprendieron que podía ser un terremoto salieron rápido del edificio.

Registro del Servicio Geológico El reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos precisó la magnitud 6,1 y ubicó el epicentro a unos 100 kilómetros del extremo occidental de la isla, datos que permiten clasificar la energía liberada por el terremoto y su alcance regional. La referencia de magnitud y la localización del epicentro ayudan a las autoridades a priorizar inspecciones en la zona occidental y en La Habana.

Según el Servicio Geológico, la duración aproximada del temblor fue de 20 segundos, tiempo en el que se percibieron vibraciones intensas en estructuras y calles, y que motivó medidas de precaución y evacuaciones preventivas en la capital y en municipios aledaños. La información del organismo internacional resulta clave para entender la intensidad sentida.

El epicentro a 100 km del extremo occidental indica que el foco del movimiento estuvo lejos de la capital, pero la magnitud 6,1 explicó que las ondas sí alcanzaran La Habana y regiones del occidente, y por su parte también se reportó sensación del sismo en Estados cercanos de Estados Unidos, según las agencias que cubrieron el hecho. Consecuencias sobre la infraestructura En paralelo, la estatal Unión Eléctrica advirtió sobre cortes programados: la falta de generación y la crisis energética complican la respuesta luego de el terremoto, y la UNE estimó que gran parte de la población podría tener apenas una o dos horas de corriente este lunes.

La situación de generación influye en la coordinación de servicios de emergencia. La UNE explicó que para el horario de mayor demanda la capacidad prevista era de 1.035 megavatios frente a una demanda máxima de 3.050 MW, lo que dejó un déficit y la necesidad de desconectar 2.045 MW para evitar apagones desordenados; ese recorte afecta la respuesta institucional ante emergencias como el temblor.

La crisis energética, ligada por el gobierno a restricciones externas y por la ONU calificada en su impacto internacional, agrava la capacidad de hospitales y servicios esenciales, y añade presión a las autoridades que gestionan las evacuaciones y las evaluaciones de daños luego de el terremoto. Como consecuencia humana inmediata, las evacuaciones en La Habana y otros puntos del occidente dejaron a familias en la calle temporalmente y generaron llamados a chequear infraestructura; las autoridades mantienen supervisión y evaluación de daños mientras se monitorean posibles réplicas .