Como un pequeño festival reducido a sólo cuatro artistas, el Primavera Sound abrió su edición número 24 con una combinación imposible de encajar en ningún cajón musical más allá del que aglutina a quienes gustan de ir de conciertos, más aún cuando éste es gratuito. Y es que la tradicional jornada del miércoles reunió en el Fòrum a los 30.000 afortunados que se embolsaron su pase sin coste para ver de una tacada el indie de Wet Leg y el pop vaporoso de Guitarricadelafuente, secundados ni más ni menos que por Yard Act y Ouineta, ramalazos punk británicos y electropop local.

Difícil mezclar más en menos espacio.Seguir leyendo...