España es un país solidario. Lo ha sido y lo sigue siendo.

Por mucho que algunos se empeñen en mostrar permanentemente el lado oscuro de esta sociedad, esto no se ajusta a la realidad. El 80% de los españoles es favorable a donar sus órganos luego de su muerte, un deseo que, no obstante, no comunican a su entorno.

Y esa falta de comunicación se traduce, a veces, en una negativa de la familia a la donación.Seguir leyendo...