Sergio Pérez concluyó la calificación del Gran Premio de la Gran Bretaña en la posición 20, una sesión más donde el Cadillac quedó por delante de los Aston Martin. El lugar que ocupará en la parrilla de salida es lo que menos le importa al mexicano dado que, el objetivo de este fin de semana, es recuperar el tiempo perdido en Austria donde ni él ni su compañero Valtteri Bottas pudieron completar la carrera ante los problemas de sobrecalentamiento.

Checo Pérez indicó que, en esta ocasión, su calificación se vio afectada por el balance en el monoplaza de la firma americana. “En la clasificación terminé sufriendo bastante con mi balance de alta velocidad; seguimos añadiendo alerón a lo largo de la sesión de alguna manera". El tapatío explicó que realizaron demasiadas modificaciones antes de salir a pista luego de la carrera sprint donde encontraron datos que querían evaluar en la Q1 de la calificación. “Hicimos muchos cambios, así que creo que en uno de ellos algo pasó porque simplemente no tenía nada de agarre delantero en la alta velocidad y eso realmente me perjudicó bastante”.

A pesar de quedar relegado al fondo, el de Guadalajara confía en la información recabada en las tandas previas para remontar el domingo, apuntando que "Con suerte, podremos ser bastante más fuertes el día de la carrera y estar en la lucha por la zona media". Las opciones de Sergio Pérez pasan por, de nueva cuenta, encontrar una posibilidad de que situaciones extraordinarias en el trazado le permitan tener un rendimiento en carrera óptimo.

Durante la carrera sprint, Checo Pérez recibió una sanción de 10 segundos por un contacto con el Aston Martin de Fernando Alonso en la tercera curva en las primeras vueltas de la carrera, una situación por la cual se disculpó con el español. Al ser cuestionado sobre si la sanción le parecía justa él indicó que “sí” porque había un factor: “Están aplicando 10 segundos, así que mientras sea consistente y estándar, creo que fue bien merecido".