Sigue haciendo historia: Messi iguala un récord que permanecía intacto desde 1958 en los Mundiales‘Cuti’ Romero marcó el 3-2 de Argentina vs. Cabo Verde por dieciseisavos del Mundial 2026 | VIDEO La noche de Miami prometía un nuevo capítulo para Lionel Messi y terminó entregando mucho más que un simple pase de Argentina a la siguiente ronda.

Hubo sufrimiento, prórroga, una Cabo Verde que volvió a demostrar por qué se convirtió en una de las revelaciones del Mundial 2026 y un protagonista inesperado: Vozinha, el arquero de 40 años que convirtió cada intervención en una batalla personal contra el capitán argentino.LEE MÁS: Lisandro Martínez puso el 2-1 de Argentina vs. Cabo Verde por dieciseisavos del Mundial 2026 | VIDEOEl 3-2 que clasificó a la Albiceleste dejó varias postales.

La más evidente fue la celebración de un equipo que necesitó 120 minutos para derribar la resistencia africana. La otra fue la de Messi persiguiendo un récord luego de otro mientras se encontraba una y otra vez con las manos del experimentado guardameta caboverdiano.El primer capítulo del duelo pareció inclinarse rápidamente hacia el lado argentino.

Lisandro Martínez filtró un pase preciso entre líneas y Messi controló dentro del área con la naturalidad de quien ha repetido ese movimiento miles de veces. Luego definió con un toque sutil para superar la salida de Vozinha y poner el 1-0.

Parecía el comienzo de una noche tranquila para el vigente campeón del mundo. No lo fue.

Cabo Verde volvió a demostrar personalidad y empató gracias a Deroy Duarte, instalando la incertidumbre en un estadio repleto de hinchas argentinos.A partir de ese momento inició un partido distinto. Uno que no enfrentaba únicamente a dos selecciones, sino también a dos figuras que llegaban con focos propios: el mejor futbolista del torneo frente al arquero sensación del Mundial.Vozinha remarcó a Cabo Verde con cinco atajadas decisivas ante Messi.

Tres llegaron mediante tiros libres ejecutados por el argentino, que obligaron al portero a estirarse hasta el límite. Las otras dos fueron en mano a mano donde el capitán albiceleste parecía tener ventaja, pero terminó encontrándose con reflejos extraordinarios.Cada intervención alimentó la tensión del encuentro y convirtió al guardameta africano en uno de los nombres propios de la jornada.Un récord que nadie había conseguidoMás allá del sufrimiento, el gol de Messi tuvo un peso estadístico enorme.Con ese tanto alcanzó los siete goles en la Copa del Mundo 2026 y escribió una marca inédita: se convirtió en el primer futbolista en toda la historia de los Mundiales que logra anotar siete o más goles en dos ediciones distintas del torneo.

Asimismo, lleva anotando en goles 8 partidos seguidos: marcó ante Australia, Países Bajos, Croacia y Francia (2) en el Mundial 2022; y ahora marcó ante Argelia (3), Austria (2), Jordania y Cabo Verde en el Mundial 2026. No se trata únicamente de una demostración de vigencia.

También refleja una evolución dentro de su propia carrera.Mientras en Sudáfrica 2010 no pudo marcar, en Brasil 2014 fue decisivo, en Rusia 2018 remarcó a Argentina en momentos críticos y en Qatar 2022 lideró el título con una actuación inolvidable, en Norteamérica 2026 parece haber encontrado una nueva versión de sí mismo: menos explosiva físicamente, pero todavía más determinante cerca del área.Hoy lidera la tabla de goleadores del torneo con siete conquistas y continúa ampliando una colección de récords mundialistas que parece no tener techo.Lo que faltaba por jugar El encuentro todavía guardaba emociones. En el alargue, Lisandro Martínez volvió a aparecer con un potente zurdazo para colocar el 2-1, pero Cabo Verde respondió una vez más.

Sidny Lopes Cabral sorprendió con un remate que terminó clavándose en el ángulo del arco defendido por Emiliano Martínez y obligó a disputar los minutos finales con máxima tensión.La clasificación argentina recién llegó con el 3-2 definitivo. La acción, no obstante, dejó otra discusión.

Messi ejecutó un córner preciso que encontró la cabeza de Cristian Romero. En medio del intento defensivo apareció Diney, cuyo desvío terminó enviando la pelota a su propia portería.Durante algunos minutos pareció que la asistencia sería acreditada al capitán argentino.

De haber ocurrido, habría igualado el récord histórico de asistencias mundialistas que ostenta el alemán Fritz Walter.Finalmente, la FIFA consideró la acción como autogol de Diney, anulando estadísticamente la asistencia y dejando el récord todavía pendiente.¿Cuántos goles más puede hacer?Si se toma únicamente el rendimiento de Lionel Messi en este Mundial 2026, los números invitan a proyectar un cierre histórico. El capitán argentino suma 7 goles en 4 partidos, lo que arroja un promedio de 1,75 goles por encuentro.Si Argentina llega hasta la final, a Messi todavía le quedarían tres partidos por disputar: octavos de final frente a Egipto, unos hipotéticos cuartos de final ante el ganador de Colombia vs.

Suiza y, si supera ambas llaves, la semifinal y la final. Es decir, cuatro encuentros más desde este punto del torneo (octavos, cuartos, semifinal y final).Con ese promedio, la proyección matemática es contundente:Partidos jugados: 4Goles: 7Promedio: 1,75 goles por partidoPartidos restantes si llega a la final: 4Proyección: 7 goles másTotal estimado al finalizar el Mundial: 14 goles.Naturalmente, se trata de una extrapolación estadística.

En las fases de eliminación directa suelen aparecer rivales más fuertes, partidos más cerrados y menos espacios. No obstante, el contexto también juega a favor del argentino: llega con confianza, es el máximo goleador del torneo y Argentina mantiene un funcionamiento ofensivo que lo abastece constantemente.Asimismo, el camino inmediato parece ofrecerle escenarios para seguir ampliando sus cifras.

Egipto, su rival en octavos, ha mostrado orden defensivo, pero también concedió ocasiones claras en la fase de grupos. En unos eventuales cuartos de final, tanto Colombia como Suiza representan selecciones competitivas, aunque ninguna ha demostrado ser infranqueable en este Mundial.

Si Messi mantuviera un ritmo más conservador, por ejemplo un gol por partido en las cuatro rondas restantes, igualmente terminaría la Copa con 11 goles, una cifra extraordinaria. Si, en cambio, conserva una producción cercana a la actual, podría alcanzar los 13 o 14 tantos, un registro que quedaría entre los más impresionantes de la historia de una sola edición mundialista.Más allá de la proyección, hay un dato que explica su momento: Messi no depende únicamente del volumen de remates.

Está llegando al gol desde distintas situaciones —jugadas elaboradas, definición dentro del área, balón detenido y apariciones decisivas en momentos de máxima presión—, lo que hace que su producción no parezca fruto del azar, sino de una versión futbolística que combina experiencia, lectura del juego y eficacia.Por ahora, la calculadora dice 14 goles si sostiene su promedio. El fútbol, claro, siempre tendrá la última palabra.