Algo más de cuatro meses después de la muerte del ayatolá Ali Jamenei, el 28 de febrero durante una operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel, Irán celebra el funeral de quien fue su líder supremo. El cuerpo fue expuesto este viernes en una capilla ardiente instalada en la Gran Mezquita de Mosalla, en Teherán, dando inicio a unas exequias que se prolongarán durante varios días y que el régimen aspira a convertir en una demostración masiva de unidad y desafío frente a Occidente.Según han informado las agencias oficiales iraníes, las ceremonias, que comenzaron este viernes en la capital, se prolongarán durante casi una semana, con actos previstos en al menos cinco ciudades de Irán e Irak, y se espera que congreguen a decenas de millones de personas.

Antes del inicio de los actos, varios dirigentes extranjeros acudieron a Teherán para presentar sus respetos. Entre ellos figuraban Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, y He Wei, vicepresidente del máximo órgano legislativo de China.

Pakistán, Irak, la India, Turquía y otros países también enviaron delegaciones oficiales.Jamenei no era únicamente el jefe del Estado iraní. Como líder del sistema teocrático, ejercía la máxima autoridad política y religiosa del país y era considerado una referencia para millones de musulmanes chiíes en Irak, el Líbano, Pakistán y otros países de la región.

Asimismo, ostentaba el mando supremo de las Fuerzas Armadas, incluido el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.Noticia relacionada general No No Los iraníes dudan que el levantamiento de sanciones vaya a mejorar su economía Carlota PérezLas imágenes difundidas por los medios estatales muestran a funcionarios iraníes y representantes extranjeros, miembros de milicias aliadas y líderes religiosos desfilando ante el féretro. También se ve a cientos de iraníes inclinándose, rezando y llorando junto al ataúd, cubierto con la bandera iraní y coronado por un turbante negro y una bufanda de cuadros blancos y negros.

Una bufanda, que se ha convertido en un símbolo de las milicias Basij y un turbante, que identifica a los clérigos que afirman descender del profeta Mahoma.El emblema oficial de los actos es el puño cerrado de Jamenei acompañado del lema «Debemos levantarnos»Junto al ataúd del líder supremo se encontraban otros cuatro féretros, también cubiertos con la bandera iraní. Entre ellos había uno de pequeño tamaño que, según las autoridades, contenía el cuerpo de una nieta de Jamenei, de un año de edad, fallecida igualmente en el ataque aéreo.Teherán se ha engalanado para el funeral de Alí Jamenei.

EfeUna demostración de fuerzaQue el funeral se celebre más de cuatro meses después de la muerte resulta excepcional en la tradición islámica, que prescribe enterrar al fallecido lo antes posible, normalmente dentro de las primeras 24 horas.Ese es precisamente el mensaje que Teherán quiere proyectar al mundo luego de la guerra de los últimos meses con Estados Unidos e Israel: el país permanece unido y fortalecido. Prueba de ello es el emblema oficial del funeral, difundido por el organismo encargado de organizar las ceremonias, en el que aparece un puño cerrado de Jamenei acompañado del lema «Debemos levantarnos».Un día antes del inicio de las ceremonias, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, hizo un llamamiento a los ciudadanos «de todas las etnias, religiones, preferencias y tendencias políticas» para que asistieran al funeral, vinculando explícitamente la participación ciudadana con la imagen que Irán desea proyectar al exterior.«Su amplia presencia será una respuesta decisiva a la lógica del terrorismo, la violencia y la intimidación, y un mensaje claro al mundo de que la nación iraní permanece unida y solidaria en la defensa de su independencia y dignidad», aseveró Pezeshkian en un comunicado difundido el jueves.«La amplia presencia de ciudadanos será un mensaje claro al mundo de que la nación iraní permanece unida» Masoud Pezeshkian Presidente de IránSe prevé que Teherán quede prácticamente paralizada durante las ceremonias, ya que el Gobierno ha decretado tres días de luto nacional y varios días festivos.El recorrido del féretroEl recorrido del féretro se prolongará durante casi una semana.

El martes será trasladado a la ciudad santa de Qom, considerada la capital espiritual del chiismo. El miércoles llegará a Nayaf y Kerbala, en Irak, dos de los principales centros de peregrinación chií y lugares donde Irán mantiene una profunda influencia política y religiosa.

Finalmente, el jueves será enterrado en Mashhad, su ciudad natal, en el noreste del país.Aunque las autoridades iraníes han detallado ampliamente el programa de las ceremonias, aún no han confirmado si Mojtaba Jamenei , hijo y sucesor del líder supremo, participará en los actos. Mojtaba resultó herido en el ataque que acabó con la vida de su padre, de su esposa y de otros familiares, y desde entonces no ha vuelto a aparecer en público.

Sus únicas intervenciones se han producido mediante comunicados escritos difundidos de forma esporádica.El régimen espera que estas exequias se conviertan en la mayor ceremonia de Estado celebrada en Irán desde el funeral en 1989 del ayatolá Ruhollah Jomeini, fundador de la república islámica. Aquella ceremonia reunió a cerca de diez millones de personas y estuvo marcado por escenas de enorme caos, hasta el punto de que las fuerzas de seguridad perdieron momentáneamente el control del féretro y se vieron obligadas a interrumpir el entierro antes de reanudarlo horas después bajo un fuerte dispositivo de seguridad.