SANTA FE.— El duelo entre Croacia y Portugal, uno de los más vibrantes de la jornada del jueves en el Mundial 2026, terminó envuelto en una fuerte polémica. Cuando el conjunto croata parecía haber conseguido el empate en los segundos finales para forzar el tiempo suplementario, el tanto fue anulado por fuera de juego luego de la intervención de la tecnología implementada por la FIFA.

La decisión generó sorpresa entre jugadores, hinchas y analistas, por lo que el máximo organismo del fútbol mundial emitió un comunicado para explicar cómo se llegó al fallo arbitral. El balón inteligente detectó un contacto imperceptible Según comunicó la FIFA, la clave de la decisión estuvo en el sistema Connected Ball, la tecnología incorporada al balón oficial del torneo.

Los sensores instalados en el interior de la pelota detectaron un leve contacto de Igor Matanovic en la acción previa al gol, un detalle que permitió determinar que el atacante se encontraba en posición adelantada al momento de participar de la jugada. "Se demostró que hubo contacto por parte del número 20 de Croacia, Igor Matanović, en la jugada previa al gol contra Portugal, lo que permitió al árbitro determinar correctamente el fuera de juego y anular el gol", explicó la FIFA.

Cómo funciona la tecnología utilizada en el Mundial 2026 El organismo también brindó detalles sobre el funcionamiento del sistema tecnológico que acompaña al VAR durante esta Copa del Mundo. Los sensores de medición inercial (IMU) alojados dentro del balón son capaces de registrar incluso los contactos más leves con una precisión milimétrica.

Esa información se refleja en la transmisión televisiva mediante un gráfico similar a un latido cardíaco y es enviada en tiempo real a los árbitros, quienes pueden combinar esos datos con el sistema de fuera de juego semiautomático para tomar decisiones más rápidas y precisas. La tecnología busca reducir el margen de error en acciones donde un simple roce puede modificar por completo una jugada.

Portugal enfrentará a España en un duelo estelar Con la clasificación asegurada luego de superar a Croacia, Portugal avanzó a los octavos de final, donde protagonizará uno de los cruces más atractivos del certamen. El conjunto liderado por Cristiano Ronaldo se medirá el próximo lunes con España, que llega fortalecida luego de vencer con autoridad por 3 a 0 a Austria.

El clásico ibérico promete convertirse en uno de los grandes atractivos de la fase eliminatoria del Mundial 2026, con dos de las principales potencias europeas buscando un lugar entre los ocho mejores del torneo.