La historia de la oveja Gaia es un hito excepcional. Un engaño a la naturaleza que ha salido bien.

Nació antes de tiempo, muy prematura, pero logró sobrevivir cobijada unos 10 días en una placenta artificial. Ahora tiene 13 meses y su desarrollo posnatal es normal, como si hubiese estado en el útero materno el tiempo que realmente le tocaba.

Su caso pone el broche a una nueva fase de un proyecto científico de los hospitales Clínic y Sant Joan de Déu para desarrollar una incubadora líquida que recree las condiciones de la placenta materna y poder cobijar ahí, en las condiciones más naturales posibles, a grandes prematuros, bebés nacidos antes de la semana 26 de gestación. Los científicos han llegado a mantener con vida a otro feto de oveja en esa biobolsa artificial durante 21 días.Seguir leyendo