El caso de Guido Cambareri, de Alumni a Banco Nación el mismo año: por qué URBA no sanciona al pilar

PILAR.— Guido Cambareri es un experimentado pilar de largo recorrido en el rugby. El 14 de febrero cumplió 40 años y durante algo más de una década integró el plantel superior de Alumni, su casa.
En 2018 alcanzó la gloria junto a sus compañeros, al consagrarse campeón del Top 12 de la URBA. Y hacia fines de 2019, por intermedio de Diego Domínguez (ex Puma y leyenda del seleccionado italiano), recibió una propuesta desde Italia y se marchó a la península a vivir su segunda experiencia profesional.
El Club Universitario Sportivo Milano (CUS Milano) lo contrató para dos roles: jugador de la Serie A y asistente técnico/entrenador. Antes, en 2014, el argentino había pasado por Inglaterra, donde fichó por Coventry y por Leicester.Instalado en Milán, Cambareri se integró a varios proyectos sociales que utiliza el rugby como herramienta de contención para reinsertar a personas en situación de calle o de cárcel.
Atravesó allá la pandemia de coronavirus y luego de seis años regresó a la Argentina, específicamente a su querido Alumni. “Es duro el desarraigo… Y también ver jugar al equipo desde una computadora”, admite hoy.Con empeño y pasión inició la actual temporada del Top 14 defendiendo la camiseta del club ubicado en Manuel Alberti, cerca de Tortuguitas. Siempre formando en la primera línea, ingresando desde el banco (como en la caída por 33-23 frente a SIC en la cuarta fecha) o como pilar derecho titular (tal cual sucedió contra Newman, en la derrota por 32-30 de la quinta).
Hasta que el fin de semana del 20 de junio se anunció en Instagram se anunciaba su presencia desde el primer minuto en la primera división... de otro club. No la primera de Alumni, en efecto, sino la de Banco Nación.
El club ganador de los campeonatos de 1986 (compartido con SIC) y 1989 (con Alumni), cuando Hugo Porta estaba a la cabeza de un sensacional equipo, se midió ahora con Liceo Naval y lo derrotó por 44-37, en la 12ª fecha de la tercera categoría, la primera B.Sorprendió el repentino traspaso de Cambareri, un valioso refuerzo para Banco Nación. Banco jugó muy bien, fundamentalmente el apertura de la selección brasileña Thiago Oviedo (posee las dos nacionalidades) y los hermanos Picasso, que se destacan todos los fines de semana.
Y enseguida surgió una pregunta en el ámbito del rugby porteño: ¿cómo puede ser que un jugador, que viene actuando en un club, pase a otro en medio de la temporada, sí el reglamento de la competencia lo prohíbe?Algunos vieron allí la llama de un conflicto. Pero... “No pasó nada.
Porque no hubo ninguna violación a ninguna norma y, por lo tanto, tampoco hubo conflicto”, afirmó con énfasis una fuente vinculada con la Unión de Rugby de Buenos Aires.La observación que derivó en la controversia tuvo origen en el artículo 2 del Reglamento URBA de Habilitación de Jugadores y Régimen de Pases, que sostiene: “Como principio general, tratándose de jugadores de divisiones superiores no se admitirán pases de un club a otro, pertenecientes a la URBA, durante la temporada anual si el solicitante hubiese jugado al menos un partido correspondiente al torneo oficial organizado por la URBA, en cualquiera de las categorías existentes”. Esa norma colocaba en infracción a Guido Cambareri.
No obstante, el artículo 10 advierte: “El Consejo Directivo de la URBA, conforme las facultades emanadas del Estatuto de la entidad, podrá entender y resolver en aquellas situaciones particulares y/o excepcionales y/o no contempladas en esta reglamentación que pudieren suscitarse con motivo de la aplicación e interpretación del presente reglamento. Dichas resoluciones deberán contar con una crítica razonable fundadas en el espíritu de competición amateur establecida en nuestro Estatuto Social”.De acuerdo con la primera de esas reglas, el jugador y el club que lo recibió en su plantel estaban en falta.
Pero no termina ahí la cuestión. “Hay excepciones a la regla. Y la situación de Cambareri fue tratada como una excepción”, indicó la fuente. “La posición del primera línea, que venía jugando en Alumni y pasó a Banco Nación, fue contemplada y se le otorgó el pase del club del Top 14 al de la primera B como una excepción”, continuó.
Y agregó: “Los dos clubes estuvieron de acuerdo ante la solicitud del pase y lo avalaron. Caso contrario, no habría podido concretarse.
Por lo tanto, no hubo conflicto y la URBA no tomará ninguna determinación al respecto”.Cambareri puede seguir aportando su oficio y su experiencia al sueño de ascenso de Banco, y Banco no perderá puntos en la carrera por volver a la primera A y, algún día, recuperar la gloria de aquel grupo de rugbiers de fines de los ochentas, los de un inolvidable ciclo coronado con una histórica victoria por 29-21 sobre el seleccionado de Inglaterra en la cancha de Vélez.El partido del cuestionamiento, vs. Liceo Naval View this post on Instagram Directivos de Banco Nación hablaron con el medio Rugby Press y comentaron la situación del jugador. “Vive en la Capital Federal y se le hacía imposible ir a entrenarse a Tortuguitas.
Entonces surgió esta posibilidad y Guido la aceptó. Era pasar a Banco o dejar el rugby competitivo”, explicaron.
Su caso fue presentado ante la URBA y aprobado con el consentimiento de las dos instituciones involucradas.“Antes que nada, soy un tipo de Alumni. Es mi familia, mi casa, todo.
Crecí ahí y me formé como jugador, entrenador y persona. Sigo siendo hincha y socio.
Le debo todo. Son 14 años contado solamente los que pasé en el plantel superior.
Soy un apasionado del rugby y de entrenar”, expresó. Luego de disfrutar dos ascensos en Europa, por una decisión familiar regresó a la Argentina.“Yo quería vivir en la Capital Federal, donde nací y me crié.
Entonces, volví a jugar en Alumni. Pero llegó un momento en el cual ya no podía completar los entrenamientos.
¿Por qué? Por problemas familiares que no me permitían llegar a horario y, como empecé a trabajar de noche, debía retirarme antes.
Se presentó la posibilidad de ir a Banco. Pregunté dónde se entrenaban, y me dijeron que en Agronomía.
¿Sabés a cuánto está de mi casa? A once minutos.
Hablé del club en familia y con mis seres queridos. Era esto o nada.
Y con las ganas que todavía tengo de jugar, entrenarme y ayudar desde donde me toque, tome la decisión”, contó el pilar.El caso Cambareri fue excepcional. El forward no podía seguir en Alumni, se le abrió una puerta en Banco Nación y él encontró un nuevo destino donde pudiera aplicar su amor al juego y su pasión por entrenar.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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