Con especies de la Amazonia, describen un nuevo género de plantas para la ciencia

Luego de analizar muestras vegetales de herbarios de Estados Unidos, Suramérica y Europa, este científico del Jardín Botánico de Nueva York descubrió todo un género de plantas que se encuentra en el norte de la Amazonia, en Colombia, Brasil y Venezuela.Estas plantas se diferencian porque no tienen una característica particular: dentro de sus flores no se encuentra el estaminodio, que son unos pequeños filamentos.Herbario Instituto Sinchi (izquierda), Bobbi Angell (derecha)Matthew Pace estaba organizando muestras de plantas del Herbario Steere del Jardín Botánico de Nueva York, en donde es curador asociado, y se dio cuenta de que algunas de ellas no coincidían con la especie en la que se habían clasificado. Su curiosidad lo llevó a emprender una investigación morfológica y sistemática, que terminó en el descubrimiento de todo un género de plantas amazónicas.
Cabe apuntar que una especie es la unidad básica de la clasificación de los seres vivos, en la disciplina de la taxonomía biológica. Nosotros los seres humanos, por ejemplo, pertenecemos a la especie Homo sapiens.
Las especies se agrupan en géneros; los géneros, en familias, y así sucesivamente, pasando por categorías cada vez más amplias, como los reinos (animal, vegetal, fungi, entre otros) hasta llegar al dominio, el nivel taxonómico más alto. El estudio de Pace lo condujo no solo a describir seis especies de “plantas inusuales”, sino a encontrar que forman parte de todo un género que hasta ahora era desconocido para la ciencia.
Sus hallazgos fueron publicados a finales de mayo en la revista “Brittonia”. El investigador denominó este nuevo género Igapodendron, que proviene de la palabra “igapó” (que significa “bosque de raíces”), del tupí antiguo, una lengua que hablaban los indígenas en Brasil antes de la llegada de los europeos.
La palabra griega “dendron”, por su parte, quiere decir “árbol”. Le puede interesar: Las características poco comunes de las manos pintadas en el arte rupestre de la AmazoniaEl nombre, precisamente, hace referencia a su restringida distribución geográfica: los ecosistemas del norte de la Amazonia, en Brasil, Colombia y Venezuela.
Según las muestras que analizó, Igapodendron parece crecer principalmente en la zona de transición entre bosques inundables y sabanas de arena blanca, ambos asociados a las aguas negras. Asimismo, las plantas que describió están bastante limitadas a cuencas fluviales específicas, como el río Guainía (también llamado río Negro), uno de los principales afluentes del Amazonas, el más caudaloso del mundo.
Descubrir un género completo no es algo frecuente en la ciencia, ¿cómo lo logró Pace?Una comparación detallada“Algunas familias de plantas son particularmente difíciles de estudiar”, expresó el biólogo a este diario. “En los trópicos, debido a su enorme biodiversidad, es difícil mantenerse al día; existen grupos realmente complejos. Hay que fijarse bien en los pequeños detalles para darse cuenta de que, por ejemplo, aunque las hojas parezcan iguales, las flores son muy diferentes.
Ochnaceae (de la cual hace parte este nuevo género) es una de esas familias donde las plantas individuales pueden ser bastante raras”. Pace identificó que ciertos ejemplares en Nueva York se habían clasificado dentro del género Blastemathus, pero en realidad algunas de sus características no correspondían. “Las flores son muy parecidas, hasta que se observan con detenimiento.
Igapodendron no tiene una característica particular: el estaminodio, que son unas minúsculas proyecciones, unos filamentos, dentro de la flor. Es una característica pequeña, pero muy distintiva”.
De ese modo, Pace logró describir las especies Igapodendron amazonica; I. aracaense; I. cubatense; I. curicuriariense; I. pasimoniense e I. temiense (esta última, a su vez, se divide en dos variedades). A rasgos generales, son árboles o arbustos grandes, se distinguen por sus racimos, muy ramificados, de flores amarillas y pequeños frutos ovalados que albergan semillas redondas.Lea también: Esta es la Amazonia que hereda Abelardo de la Espriella: ¿qué desafíos le esperan?Aunque todavía es muy pronto para saber la razón por la que las flores de estas especies son diferentes, Pace menciona una hipótesis que tiene que ver con los polinizadores.
Apunta que el estaminodio de Blastimanthus probablemente refleja luz ultravioleta. “Así, tal vez atrae a un tipo de insecto, mientras que las flores del género que describí, al carecer de esos filamentos, pueden verse muy diferentes para ellos”.“Una de las cosas que más me gusta de trabajar en colecciones de museos es que te permiten viajar en el tiempo y recorrer el mundo, sin necesidad de subirte a un avión”, cuenta Pace. Durante su investigación se puso en contacto con otras instituciones de Estados Unidos, Suramérica y Europa, pidiéndoles fotos de muestras que le sirvieran para hacer las respectivas comparaciones y recopilar los datos.
Así, acudió a los herbarios de los jardines botánicos de Kew (Reino Unido), de Río de Janeiro (Brasil), de la Universidad de Oporto (Portugal), al del Instituto Sinchi, aquí en Colombia, entre otros. “Tenían muchos especímenes que pude incluir y citar en mi estudio”, explica. “La ciencia se basa en colaboraciones, en el trabajo conjunto y en solicitar ayuda para construir nuestra argumentación colectiva. Cuando empecé a investigar a fondo encontré más características y me sentí más seguro”, cuenta el autor del artículo.
Hace unos 20 años, entre 2005 y 2007, el biólogo colombiano Dairon Cárdenas recogió algunas de estas muestras de Igapodendron, en el departamento de Guainía, y las llevó al herbario del Instituto Sinchi. Eran apenas unos de los más de 45.000 ejemplares que durante décadas el biólogo reunió en sus travesías por la selva.
Le puede interesar: La Amazonia puede sufrir mucho con este fenómeno de El Niño, más que 2024Cárdenas, quien falleció en 2002, fue coordinador del Programa Ecosistemas y Recursos Naturales del Sinchi y director del Herbario Amazónico Colombiano (COAH). Los especímenes que en su momento recolectó en el municipio de Inírida, fueron un aporte clave para el reciente estudio.Pace afirma que, gracias al repositorio del COAH, básicamente pudo añadir la Amazonia colombiana a la distribución de este género.
Hace casi un año el botánico envió un correo al coordinador del Programa Ecosistemas y Recursos Naturales (e) del Instituto, Nicolás Castaño Arboleda, en busca de imágenes de alta resolución que le permitieran hacer su análisis. Así, recibió fotos de las muestras que tantos años atrás había reunido Cárdenas, “el gran impulsor de la botánica en Colombia.
Él fue el gran dinamizador de nuestro herbario, que hoy en día recibe su nombre en honor a él. Cárdenas hizo la mayoría de las colectas, era un botánico muy apasionado”, subraya Castaño.Antes se creía que los tres especímenes que obtuvo Cárdenas, en octubre de 2005, abril de 2006 y enero de 2007, eran de la especie Blastemanthus sprucei.
No obstante, Pace descubrió que en realidad corresponden a Igapodendron temiense.Disponer de informaciónCastaño cuenta que desde hace unos años en el COAH se plantearon un objetivo: digitalizar todas sus colecciones botánicas. “Hicimos un gran esfuerzo, tanto económico como humano, para tomar fotos a todos los ejemplares y digitalizarlas”. Desde 2025, esa información ya está cargada en internet, disponible para cualquier persona que desee consultarla.
A través de ese ejercicio, afirma Castaño, fue posible apoyar a Pace, incluso a miles de kilómetros de distancia. En el herbario, asimismo, tienen herramientas y equipos que capturan los detalles que los especialistas requieren.
Lea también: Lanzan, después de casi 30 años, mapa en relieve actualizado de Colombia y sus bosquesAntes las muestras físicas solían ser enviadas a los solicitantes, pero era un trámite complejo y, en ocasiones, no llegaban de vuelta. En la actualidad, la normativa colombiana tiene estrictos requisitos para movilizar el material biológico, como que haya un convenio entre las instituciones. “Es un proceso mucho más formal, que busca preservar el patrimonio natural del país”, señala el coordinador. “Pero el ejercicio digital nos ha permitido avanzar en el herbario”.
Para Pace, la digitalización de los especímenes ha “revolucionado la botánica”. Castaño asegura, no obstante, que en este momento el equipo del herbario no está tomando más fotos, pues no cuentan con los recursos y el personal necesarios para continuar con ese proceso.
Pace, por su parte, resalta que el hecho de que varios ejemplares de las especies que recién descubrió se hayan recolectado hace 20 años o más es muestra de la relevancia de seguir explorando y documentando plantas, incluso en lugares que ya han sido visitados. “La descripción de un género o una nueva especie es en realidad una invitación para que otros científicos también la estudien y comiencen a analizarla en profundidad”, asegura. “La colaboración es la esencia de la ciencia”. *Este artículo es publicado gracias a una alianza entre El Espectador e InfoAmazonia, con el apoyo de Amazon Conservation Team.🌳 📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre el ambiente? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🐝🦜
Information from El Espectador (Colombia). Edited by: Noticias Today.
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