Las autoridades alemanas han entregado este jueves a España al presunto autor del asesinato de Andréi Portnov, exasesor del expresidente de Ucrania Víktor Yanukóvich, tiroteado a las puertas de un colegio en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón en mayo de 2025. Según ha informado la Policía Nacional, el presunto autor, un hombre de 45 años y nacionalidad ucraniana que fue detenido el 25 de febrero, ha llegado este mediodía en un vuelo acompañado de varios agentes.Se trata de Oleksandr Azizov, según ha informado su letrado, quien ha confirmado la entrega y que junto a este arrestado se investiga a su hermano y a una mujer, ambos en paradero desconocido.

Todo esto ha trascendido al levantarse recientemente el secreto de sumario.Andréi Portnov, exasesor del expresidente ucraniano Víktor Yanukóvich, fue tiroteado en la espalda y en la cabeza el 21 de mayo de 2025 luego de dejar a sus hijos en el Colegio Americano de esa localidad madrileña, próxima a la capital. La Policía buscó a tres personas implicadas, incluido el tirador, que efectuó al menos nueve disparos y huyó, según el número de casquillos encontrados en la zona.Los investigadores buscaban desde mayo del año pasado a los responsables de la muerte de Portnov, de 52 años.

El fallecido estaba sancionado por EEUU desde 2021 por influir en los tribunales y socavar las reformas en el sistema judicial ucraniano cuando era asesor jurídico del expresidente Víktor Yanukóvich (2010-2014).La hipótesis de los agentes cuando sucedió este crimen es que el asesinato fue cometido por tres personas: por un lado, el tirador, y por otro, dos cómplices, que habrían facilitado la huida de las inmediaciones del centro educativo. Estos son el hermano de Oleksandr y una allegada suya, precisan fuentes jurídicas este jueves.

Su abogado asegura que no estaba en Madrid y que las pruebas son circunstancialesEl abogado dice que las pruebas son circunstancialesEl letrado de Oleksandr Azizov, Julen Martínez, ha dicho que confían en acreditar que el arrestado no estaba en Madrid el día del crimen, ya que tiene documentos que indican que se encontraba en Alemania haciendo un curso. "Las pruebas indiciarias que sostienen la imputación son débiles y de carácter puramente circunstancial", ha incidido."Nos encontramos ante un caso construido sobre indicios —la titularidad de un vehículo o de una línea telefónica y su posicionamiento— que en ningún caso acreditan que nuestro cliente fuera el autor de los hechos.

No existe ni un solo elemento material que lo vincule con el arma o con la escena del crimen", ha asegurado el letrado de Valmaseda Abogados."No hay arma, no hay prueba forense y no hay una identificación fiable", ha añadido. Desde su punto de vista los testigos han entrado en contradicciones y sobre la mesa hay "múltiples hipótesis y posibles responsables ajenos por completo a nuestro representado".