El cantautor colombiano Juanes sorprendió a sus seguidores al compartir un vistazo exclusivo del detrás de cámaras de su más reciente producción musical. Se trata del videoclip de Vuelve, junto a la chilena Mon Laferte, cuyo escenario principal fue la imponente naturaleza de la zona Norte de Costa Rica.A través de sus redes sociales, el intérprete de A Dios le pido no ocultó su asombro al encontrarse en las faldas del Volcán Arenal, rodeado por la densa vegetación y los paisajes característicos de San Carlos.

El punto principal de la filmación fue la emblemática Catarata Río Fortuna, un sitio que dejó una profunda impresión en el artista.“Estamos en la Catarata Río Fortuna, aquí en Costa Rica. Qué lugar tan hermoso, tan impresionante, mágico”, expresó el músico durante una pausa de la grabación.Una filmación extremaEl rodaje no estuvo exento de retos logísticos.

Para lograr las tomas deseadas en la base de la caída de agua, tanto el artista como el equipo de producción tuvieron que descender las más de 500 gradas del sendero turístico cargando cámaras, luces y estabilizadores.Asimismo, las cambiantes condiciones del clima tropical obligaron a detener la filmación en varios momentos. En el clip se observa al colombiano soportando las bajas temperaturas del agua del río vestido de traje entero negro, un detalle que, según confesó, le hacía temblar las piernas, pero no detuvo el avance del trabajo.Para resguardar el costoso equipo de filmación en medio de las fuertes corrientes, los técnicos e ingenieros locales tuvieron que armar cadenas humanas dentro del agua para trasladar el material de una orilla a otra de manera segura.Fiel a su estilo sencillo y cercano, Juanes se tomó las dificultades con humor, comparando el frío del agua sancarleña con el clima de Santa Rosa de Osos, una localidad de su natal Antioquia, Colombia.Luego de una intensa jornada metido en el río y esquivando los obstáculos de las piedras resbaladizas, el rodaje concluyó de la forma más tradicional posible; el equipo disfrutó de un almuerzo típico. “Uno sale del pueblo, pero el pueblo no sale de uno”, concluyó el cantante, empapado y sonriente.