Tradición, Leyendas y Misterios en las Salamancas del Oriente Catamarqueño

AVELLANEDA.— Invocación al Diablo y Signos Cabalísticos en la Salamanca de Albigasta En las noches en Icaño en la finca del abuelo Basilio Avellaneda, hablando con Amalio Soria, junto a los chicos Coco Suárez y su hermano, escuchábamos, con los ojos grandes y la piel estremecida, desgranar relatos sobre la luz mala, aparecidos, gnomos y Salamancas. Salamanca de Albigasta Finalizando la década del \'40 del pasado siglo, ya se hablaba de la Salamanca de Albigasta, y se mencionaba \"el sonido de las guitarras del diablo\", las calaveras de los chivos, los restos de velas de colores empleadas en ceremonias de magia blanca y negra.
Sin desmerecer esos relatos, les cuento que \"el sonido de las guitarras del diablo\" podría tener su explicación. La oquedad de la Salamanca de Albigasta remata en su parte superior en una gran tronera, con salida al exterior, hoy imposible de acceder por albergar una gran colonia de murciélagos; y el paso del viento podría producir los sonidos que los sensibilizados paisanos por el halo de misterio y leyendas interpretaban como generados por el diablo.
La Salamanca de Albigasta fue referenciada por el ancasteño Amalio Correa Soria. De la 1era promoción de la Escuela Normal Regional de Catamarca en 1905, fue designado Maestro Itinerante del este catamarqueño en 1906.
Con una piedra laja y pedazos de yeso como elementos de trabajo, recorrió pueblos, puestos y parajes enseñando a los niños lecto escritura. Inició a recoger de los padres de sus alumnos, referencias y ubicación de los lugares que albergaban manifestaciones de \"Pinturas de los Antiguos\", permitiéndole llegar a registrar, desde la 1era década del siglo xx, los principales yacimientos arqueológicos de Arte Rupestre del Oriente Catamarqueño.
Fernando Cisternas, guía turístico, en comunicación personal, me contaba que al visitar la Salamanca pudo acceder a la tronera, desde donde se tenía una vista espectacular del entorno de la cuenca del río Albigasta, que riega tierras de Catamarca y Santiago del Estero y del frondoso bosque de cebiles, quebrachos colorados, blancos y chañares. Cuando visité el sitio por 2da vez con integrantes de la flia Barrera lugareños del puesto de Albigasta y Antonio \"Chichi\" Acosta (la 1era no pudimos llegar con Agustín López por la crecida del río), hice la documentación fotográfica del entorno, del piso de entrada y del acceso.
A la tronera no pudimos acceder por la colonia de vampiros y la atmósfera irrespirable por el fuerte olor amoniacal de las deposiciones de los animales que se alimentan con sangre de la hacienda vacuna. Si pude constatar la leyenda en la pared sur que rezaba \"escriba su nombre y entregué (sic) su alma, junto con los tres 6 identificatorios del demonio y calaveras de vacunos.
No observé las velas de colores y ofrendas florales que describió la prof. de historia y directora del Museo Arqueológico de Santiago del Estero, Amalia Gramajo de Martínez Los lugareños no saben si las prácticas satánicas siguen practicándose en la actualidad. La Salamanca en la pared norte presenta una pintura o registro rupestre de una Amaru, representada con unas figuras romboidales entrelazados conteniendo es su interior pequeños círculos (¿ojos o manchas del jaguar?
La investigadora friense Amalia Gramajo de Martínez en sus investigaciones en la Salamanca, refiere haber constatado en la parte inferior de la pared norte la figura de un sombrero y un puñal que, al momento de la última documentación fotográfica, no se observa. Salamanca de La Candelaria, La Gruta Grande o La Candelaria I.
Dpto. Ancasti, Catamarca, NOA Para llegar a La Candelaria en diciembre de 1949, mi abuelo paterno Basilio me llevó por un Sendero Ancestral que recorre de norte a sur, con derivaciones este a oeste, las estribaciones orientales de las Sierras de Ancasti.
De 120 km, llega a las Salinas Grandes en los límites de las actuales prov. de Catamarca, Córdoba y La Rioja. Regreso al sitio después de 50 años, en 2010, cuando inicio la documentación fotográfica del Arte Rupestre del Oriente Catamarqueño.
Ana María Llamazares, otorga a la Salamanca su adscripción por fechados radiocarbónicos a la etapa tardía de la Cultura Aguada, y una clara manifestación de Arte Chamánico. La investigadora revela la utilización de plantas sagradas (anadhenantera columbrina, variedad cebil), en la preparación de los motivos realizados con trazos gruesos de pintura blanca lechosa.
Un gran felino de fuertes fauces con lengua notable, un lazo en el cuello, cuerpo reticulado, garras vampirescas, presidiendo una danza de personajes antropomorfos con sexo marcado que tienen a dos figuras en los extremos tañendo un tambor. La existencia al lado de un personaje con vara guiando suris de diversos tamaños, le asignaron también al conjunto Los paisanos de la zona, a mediados de la década del 40 del siglo pasado solían tener su lugar de reunión y esparcimiento en un almacén de ramos generales, ubicados sobre la izquierda del camino que une la localidad de La Candelaria con Albigasta y Frías.
Emprendedor el dueño compró una máquina para jugar el sapo, y el negocio floreció los fines de semana. Pero, el diablo metió la cola.
Según los clientes, inició a circular la versión que, en la Cueva Grande, nombre asignado por los lugareños al lugar, a los jinetes que venían o se iban del almacén, en las cercanías de la Salamanca las monturas comenzaban a mostrar señales de alarma y mucho nerviosismo. Incluso algunos referían a una sombra negra que se asentaba en la grupa del caballo, despidiendo un olor nauseabundo a azufre y el consiguiente galopar desenfrenado del animal.
A consecuencia de los rumores comenzaron a disminuir las partidas de sapo y el consumo en el almacén. Y el dueño, emprendedor, no se podía permitir la falta de rendimiento de su inversión.
Rápidamente pidió auxilio al curita que cada mes visitaba la zona para brindar los servicios de misa, bautismo y casamiento. Armaron la partida con un grupo de paisanos, para acompañar al sacerdote a la Salamanca.
Por supuesto después de celebrar y compartir la ceremonia religiosa de exorcismo la partida, con el sacerdote incluido, regresó sedienta a festejar la bendición de la Cueva Grande al almacén de ramos generales y a volver a jugar unas partiditas al sapo. Precavidos los jinetes, o como dicen en la zona el miedo no es sonso o quizás alérgicos al azufre, optaron por cambiar el camino y buscaron otras sendas.
Eso sí, las partidas de sapo siguieron viento en popa. Salamanca del Garzón Enigmático lugar al que llegué por datos del amigo Ricardo Boggio, acompañado por el otro amigo de correrías Chichí Acosta, y donde recibiría un desafío y una agradable sorpresa al conocer a Beda Acosta, fuente invalorable de información vivencial sobre los senderos ancestrales norte y oeste de memoria del oriente catamarqueño.
El desafió vino de parte de Mario “Choyano” Coronel, quien me desafió a encontrar las pinturas o registros rupestres en la Salamanca, ya que sostenía que estos testimonios habían desaparecido. Munido de la experiencia obtenida en el excepcional descubrimiento del Gran Señor de Sichigasta, en el Complejo Arqueológico del Campo de Las Piedras, sabía que las condiciones de la luz reinante en los sitios desempeñaban un papel fundamental, y que había que buscar la hora propicia para concretar la visualización de los registros.
Como habíamos arribado a la casa de la Familia Acosta después de la hora del almuerzo, los encontramos terminando la siesta y pronta a iniciar la ceremonia del mate, a la que nos sumamos gustosos. Y aquí llega la sorpresa de conocer y poder dialogar con un ser excepcional, de memoria fuera de lo común para su edad (a la que por pudor frente a una dama no pregunté).
Beda Acosta, entre mate y mate que lo hacía circular entre los visitantes y los miembros de la familia, inició a desgranar un colorido y vivencial testimonio de la forma de vida del paraje del Garzón, de sus paisajes, de la forma de vida de sus habitantes, costumbres y tradiciones. Beda recreó con su maravillosa memoria recuerdos de su infancia, de su peregrinar por los cerros cuidando y guiando la majada de cabras, una de las fuentes principales de alimentos y recursos económicos de los habitantes del paraje.
Cuando le conté a la atenta audiencia las características de mi trabajo de documentación fotográfica en los senderos ancestrales de mi tierra, vino la segunda sorpresa de parte de Beda. Me hizo, rememorando los recuerdos de los mayores de su familia, una pormenorizada descripción del sendero ancestral que, naciendo en la estancia de Albigasta en el límite entre Catamarca y Santiago del Estero, utilizando carretas y mulas de carga, pasa por El Garzón para dividirse en un ramal oeste que desemboca en la cumbre de las Sierras de Ancasti y todavía permite el acceso al Valle Central de Catamarca.
El ramal este del sendero, que sirvió de base para la construcción de la Ruta 7, uniendo el paraje del Vallecito, con Icaño y llega hasta la localidad de Esquiú. Después de la conversación, y viendo que estábamos cerca del atardecer, nos fuimos hasta el emplazamiento del sitio distante un poco más de un km de distancia.
Como la experiencia lo señalaba, en los paredones alrededor de la entrada a la Salamanca, comenzaron a hacerse visible los registros pictográficos Con el secreto develado para que puedan apreciar los registros rupestres en las paredes de la Salamanca, regresamos al Garzón a la búsqueda de otra ronda de mate y la despedida, cargado de nueva información sobre los senderos ancestrales de memoria, para emprender el regreso a Icaño. Salamanca de Ramblones Cueva del Diablo En el apacible otoño del Oriente Catamarqueño del 2021 pude llegar de la mano del amigo \"Pepe\" Castillo a estos lugares lleno de interrogantes, misterios y leyendas.
Inmersa en un tupido bosque de cebiles, quebrachos, talas y los siempre erguidos cactus San Pedro, Achuma y Ucle, encontré un lugar con elementos distintivos y singulares. Cuentan los lugareños haber escuchado, mientras transitaban por la zona, las guitarreadas del Diablo y el resonar de cadenas, mientras hacían denodados esfuerzos por dominar sus cabalgaduras.
Características de las Salamancas de Ramblones y de La Cueva del Diablo. Con propiedad de los dos sitios solamente la Cueva del Diablo tiene la configuración de Salamanca, ya que posee una tronera con salida a la parte superior del cerro que la cobija, y cuyo desplazamiento del aire en su interior produciría los ruidos que ancestralmente los lugareños asociaban con la música del diablo.
Está ubicada al este de un arroyo tributario del río Ramblones, que corre de norte a sud. Inmersa en una densa y lujuriosa vegetación, luego de subir un terraplén rocoso de 5 ms de altura, se accede a la formación que tiene una profundidad este-oeste de 5 ms y de norte-sud 4 ms.
El techo irregular está a una altura de 2.30. En la parte superior de la pared este se inicia una tronera, que embolsa el persistente viento presente en la quebrada.
En cambio, la llamada Salamanca de Ramblones constituye un misterio pleno de interrogantes. La entrada está ubicada al pie de un paredón de bloques de piedra trabajados y articulados de 80 a 100 m de largo en dirección norte/sud y de 30 a 40 m de alto ya que se aprecia un espacio de 2 m de altura y 80 cm de profundidad, que tiene en la pared sur una especie de ventana, cerrada, que los lugareños la tipifican como el confesionario del diablo.
La depredación antrópica está presente en el sitio, donde los registros modernos taparon las realizaciones ancestrales. Donde el muro está cuidadosamente realizado es en la puerta de entrada de la estructura, ya que se aprecia un espacio de 2 m de altura y 80 cm de profundidad, que tiene en la pared sur una especie de ventana, cerrada, que los lugareños la tipifican como el confesionario del diablo.
La depredación antrópica está presente en el sitio, donde los registros modernos taparon las realizaciones ancestrales. La depredación antrópica está presente en el sitio, donde los registros modernos taparon las realizaciones ancestrales.
Para agregar más elementos al misterio, debo destacar la existencia del Camino Real que, viniendo desde Santiago del Estero, atraviesa el dpto. La Paz al este del Cementerio Sallago, al este de Ramblones, donde está el Mausoleo de la familia de mi abuela paterna Josefa Melo de Avellaneda.
El Camino Real en su tránsito hacia el oeste después de dejar Ramblones, pasa por la entrada del vallecito, dónde se encuentran la Salamanca y la Cueva del Diablo, para dirigirse hacia el límite de la provincia de La Rioja y Catamarca y seguir hacia los Pasos de San Francisco y Piedras Negras, que fue uno de los caminos que usaron los incas para traer y llevar a los conquistadores españoles. ¿Hay evidencias del paso de los Incas en el Oriente Catamarqueño?
El Imperio de los Incas fue uno de los más importantes del mundo. Existió entre 1300 y 1533, hasta la muerte de Atahualpa en manos de Pizarro.
Ocupó la parte occidental de Sudamérica, siendo su centro el Cuzco (Perú), extendiéndose por Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú, sobre una superficie de 611.420 km. Los Incas no conocieron el caballo ni la rueda, lo que los hace meritorios.
La conquista fue de a pie. La civilización Inca se caracterizó por su rápida evolución y su vertiginosa expansión.
Desde el emperador Pachacutec (1438) hasta Huayna Capac (1525) el Estado Inca sorprendió por su organización social avanzada, su legislación, su estructura económica, su eficacia en la administración y en los controles, su poderío y logística militar, su desarrollo vial y la hegemonía política impuesta sobre tan extenso territorio. Idioma: su lengua se denominó \"runasimi\", de “runa” y “sino”, que significa \"la lengua del hombre\".
El nombre de quechua, con \"e\" en el medio, fue adoptado recién en tiempo de la colonia. El Inca impuso está lengua a lo largo y a lo ancho de su imperio, obligando a los pueblos vencidos a adoptarlo.
Al Imperio se lo denominó Tahuantinsuyo o Tawantinsuyo, de “tawa”, cuatro y “suyu” regiones, provincias, comarcas o las 4 partes del mundo. El Antisuyu, con las provincias de Anti, Andes o de Oriente; Cuntisuyo, la provincia del Oeste o costera; Chinchasuyu, la provincia de los Chinchas o provincia del norte que da al Ecuador; y el Kollasuyu de los Collas o del Sur.
Este imperio se originó en el Cuzco y fue extendiéndose hacia los 4 puntos cardinales, bajo la dirección y liderazgo de varios emperadores. Datos del libro El Imperio Inca llegó hasta Santiago del Estero, del abogado e investigador santiagueño Antonio Virgilio Castiglione A modo de consideración final acerco un contrapunto entre las imágenes de la pared de la Salamanca de Ramblones y la de una mega construcción incaica en el Perú para sus conclusiones
Information from El Ancasti (Catamarca). Edited by: Noticias Today.
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