La presidenta del Tribunal Constitucional (TC), Daniela Marzi, defendió el rol del organismo ante cuestionamientos que señalan que el organismo operaría como una “tercera Cámara” y indicó se trata de críticas “partisanas” de todos los sectores políticos.En entrevista con el pódcast Cómo te lo explico, de las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón, Marzi también abordó situaciones contingentes, como el fallo -en redacción- por el proyecto de Escuelas Protegidas y otras materias pasadas, como la situación vivida con la exsenadora Isabel Allende (PS), a la cual cesó en su cargo, luego de acoger requerimientos en torno al contrato que hizo con el Estado para la venta de la casa de Salvador Allende, durante el gobierno de Gabriel Boric.“Cuando el resultado va en contra de un determinado sector, diría esto: a mí me resulta relativamente predecible lo que van a decir determinados columnistas”, indicó Marzi. En esa línea, la abogada explicó que “al principio yo pensaba que el problema era no conocer el fundamento antes de decir que es político, antidemocrático, no sé, que parecemos bancada sin conocer los argumentos, pero supongamos que no tiene que ver con que ni siquiera esperan a conocer los fundamentos del fallo”.“Yo siento que las opiniones sobre el TC son partisanas.

Los comentaristas del tribunal son muy predecibles, en cuanto a dónde están, qué van a opinar dependiendo si les fue bien o mal”, planteó Marzi.Frente a esas críticas, Marzi remarcó que “hay una carencia de una opinión”, y achacó las opiniones “partisanas” a todos los sectores políticas, tanto de izquierda o de derecha.“Yo no he visto que despedacen con argumento jurídico alguna decisión del TC, sí he escuchado descalificaciones, pero nunca he visto ‘aquí está la explicación, está justificado en el texto de la sentencia’. Encuentro (las críticas) sumamente ideológicas”, complementó.Sobre la función del organismo, Marzi también defendió como “valioso” el control constitucional que aplica el TC.

Frente la revisión previa o posterior de las leyes, Marzi afirmó que “me parece que el imprescindible es el (control) posterior”.Respecto al control previo, Marzi aseveró que “no tengo tantos problemas con el control preventivo, de la manera que me ha tocado ejercerlo”.En tanto, sobre el voto dirimente que tiene quien ocupa la presidencia del organismo, Marzi indicó que no es una particularidad de Chile. “Es una forma más de resolver la causa (...) esto se ejerce en las materias más críticas. Si no hubiera voto dirimente, tendríamos que tener un ministro más”, indicó Marzi, quien dejará la presidencia el próximo 13 de julio.Frente a esa facultad, afirmó que “la he usado poquísimo” y se mostró favorable a las dos opciones con tal de zanjar los requerimientos que se presenten ante el TC.Casa de Isabel AllendeLa presidenta del TC también recordó cómo se vivió al interior del organismo el fallo que destituyó de su cargo a la ahora exsenadora socialista Isabel Allende, debido a la firma de contratos con el Estado para vender la casa del expresidente Salvador Allende.En esa línea, Marzi recordó que “fue un caso complejo que se estudió con mucha seriedad y requirió mucho estudio, porque no es algo que se presente frecuentemente y esa causal nunca se había utilizado”.“Eso se votó por 8 votos a favor y tuvo lugar una situación inédita, que se trabajó en conjunto porque había mucha preocupación de que fuera un fallo que en lo jurídico fuera inatacable”, relató Marzi.Frente a las críticas que recibieron las ministras de corte progresista que votaron a favor de la destitución, Marzi indicó que le llamó la atención los cuestionamientos recibidos en la instancia.“Lo voy a contestar solo de manera personal, me llamó la atención porque decir en público eso, me llama la atención (...) pero que autoridades o líderes de opinión, puedan decir que nos reprochan no haber sido representantes de un mandato político, desvirtúa la preocupación sobre la corrupción”, destacó Marzi.Y agregó: “Habla mal en sentido de que no tienen noción de aquello que se puede decir en público, porque lo que ellos plantean, es una llamado a la corrupción”.Escuelas ProtegidasPese a que Marzi evitó entrar en detalles respecto al fallo que se encuentra en redacción y que sería dado a conocer el próximo lunes 6 de julio, abordó el tema en cuestión.“El tema de la seguridad en las escuelas no tiene un problema constitucional naturalmente, tiene que ver con ciertos elementos que tiene este proyecto que fueron declarados inconstitucionales, y como se expresó después, algunas cosas pasaron, pero hay ciertos puntos que van a ser super claros cuando se conozca el fallo y que tienen problemas de constitucionalidad tal como están”, afirmó.Frente a la disposición del proyecto que buscaba sancionar con el acceso a la gratuidad a la educación superior por hasta cinco años, Marzi indicó que “tiene problemas de coherencia con el proyecto”.Consultada si es constitucional la sanción que implica quitar beneficios sociales para las personas, Marzi afirmó que “para mí, dicho en abstracto, yo pienso que el quitar derechos sociales tiene barreras constitucionales y que no pareciera razonable como respuesta ante hechos graves”.Con todo, relevó que el rol del TC, en este caso y otros proyectos, es fijar “líneas rojas”.“Yo diría que el TC hace eso y no hace más.

No escribe proyectos y no dice cómo debe hacerse, sino que hay ciertas líneas rojas que no se pueden traspasar sin que signifique vulneraciones constitucionales”, explicó.Respecto a la revisión del TC, Marzi dio a conocer que la discusión tuvo visiones dispares al interior de los integrantes del organismo y que hubo aspectos que se resolvieron con el voto dirimente suyo, como presidenta del organismo.“Hubo un consenso que se fue construyendo, pero fue un proyecto con un debate intenso”, dio a conocer Marzi.Sin profundizar debido al fallo en redacción, también planteó que la norma faltaba a los principios de no discriminación respecto a las vestimentas y que la medida solo se aplique a determinado tipo de establecimiento educacional.