El artista y disidente chino Ai Weiwei presentó este miércoles la exposición ‘Button Up!’ (¡Abróchate!), la mayor concebida para un solo espacio de toda su carrera, en la que explora el legado del imperialismo británico y el impacto de la globalización."No hago todo esto solo para una exposición, sino también para entender quién soy. Intento construir un puente entre mis emociones o mi comprensión y algo más amplio: las demás personas", aseveró el artista y disidente chino Ai Weiwei.Judith MoraLa muestra es “la más importante y personal hasta la fecha” para el creador nacido en Pekín en 1957, y agrupa algunos de sus trabajos más monumentales.Inspirándose en el legado industrial y comercial de la ciudad y en una reflexión sobre el colonialismo, Ai Weiwei creó para la ocasión ‘Banderas de la Alianza de las Ocho Naciones’, ocho enormes estandartes elaborados con medio millón de botones cada uno.Le sugerimos escuchar: Fernando Araújo: “En este país no tengo un referente moral ni intelectual”Las telas, explicó, rememoran la invasión de China en 1900 por una alianza de ocho potencias internacionales para sofocar la Rebelión de los Bóxers, un levantamiento nacionalista contra la influencia extranjera.Vista de la exposición 'Button Up!' (¡Abróchate!), del artista y disidente chino Ai Weiwei, la mayor concebida para un solo espacio de toda su carrera, en la que explora el legado del imperialismo británico, las relaciones entre China y el Reino Unido y el impacto de la globalización.Judith MoraRedescubrirse a gran escala La otra gran obra realizada para la exposición es ‘Historia de las bombas’, un mural de 25 metros elaborado con más de un millón de bloques de construcción de plástico que reproduce armas convencionales y de destrucción masiva.Trabajar a tan gran escala permitió al artista “redescubrirse”: “Nunca volveré a ver estas piezas juntas.

Alguna de ellas puede haber sido mostrada en un millón de exposiciones, pero construir una estructura que conecte la memoria, la nación y el mundo es una oportunidad única”, expresó.En estos tiempos convulsos, para Ai Weiwei el arte es lo que da sentido a la experiencia humana, pero advierte: “No todo lo que se describe como arte es lo que debería ser”.Podría interesarle leer: “Como inmigrante, lo único que puedes traer contigo es el recuerdo de la comida”“Ahora hablamos de escuelas de arte, de métodos de aprendizaje; es como una forma de evitar el debate real sobre qué es el arte. Una gran parte del arte que vemos se centra en la fama y el dinero, y a veces es bastante engañoso”, opinó.¿Y qué aspecto tiene el verdadero arte? “Es lo que hago yo con mi trabajo.

Misterioso, breve y cuestionador, una evidencia clara de su conexión con la condición humana”.¿Su artista favorito? “Me gusta este tipo llamado Ai Weiwei. No está mal… Tiene casi 70 años y todavía trabaja duro”, bromeó.Tender puentes con el público Esta nueva muestra dedicada al icónico artista incorpora también otras obras de gran formato como La ley del viaje (2017), una imponente embarcación inflable de 47 metros repleta de figuras humanas inspirada en la crisis migratoria, y Salón ancestral de la familia Wang (2015), un templo de la dinastía Ming reconstruido a partir de unas 1.500 piezas de madera originales.La comedia humana (2017-2021), una lámpara de cristal de Murano de casi tres toneladas, pende del techo sobre el Círculo de animales/Cabezas del zodiaco (2010), una reinterpretación de los doce signos del zodiaco chino.Le sugerimos leer: Galeón San José: piden al nuevo gobierno apoyo para destrabar el proceso por presunto saqueo“No hago todo esto solo para una exposición, sino también para entender quién soy.

Intento construir un puente entre mis emociones o mi comprensión y algo más amplio: las demás personas”, aseveró.Ai Weiwei protagonizará asimismo entre el 3 y 4 de julio una ‘performance’ de 24 horas titulada ‘Coser un botón’, en la que recreará su detención secreta durante 81 días en China en 2011.Los visitantes podrán observar cómo duerme, come, escribe, hace ejercicio, se lava o es interrogado en una reproducción de la celda donde permaneció retenido, lo que se retransmitirá en directo a una audiencia global.Pese a sus diferencias con las autoridades chinas, el creador, hoy exiliado, considera que su país es incomprendido en Occidente y asegura que no es peor que el Reino Unido o Estados Unidos, pues el primero “encarceló sin cargos durante años” a su amigo Julian Assange y el otro “secuestró al presidente venezolano Nicolás Maduro delante de nuestros ojos”.