El peligro para peatones ronda en todo momento en el municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, gobernado por Luis Daniel Serrano Palacios. Las vialidades se encuentran en ruinas, por lo que los habitantes exigen la reparación urgente del piso en la vía pública.

Automovilistas y peatones enfrentan serios riesgos debido al mal estado del pavimento y las aberturas en el drenaje de una ruta clave en el Estado de México. Un ejemplo claro es la avenida del Peral, de la que más quejas existen, ya que presenta afectaciones severas y fracturas a lo largo de su superficie, la cual abarca una longitud estimada de seis kilómetros, perjudicando el libre tránsito de la población.

El 90 por ciento del municipio ha sufrido de abandono vial, con tramos donde el asfalto ha desaparecido por completo, convirtiéndose en zanjas y lodazales, especialmente en temporada de lluvias. Y uno de los problemas principales es que las autoridades dejan todo tal y como está, en tanto que las pésimas condiciones causan ponchaduras de llantas, daños a suspensiones y lesiones en usuarios del transporte público.

Los intentos de programas de bacheo en Cuautitlán Izcalli, implementados por Serrano Palacios, han sido insuficientes y hasta calificados por la ciudadanía con mala calidad, luego de que los baches se vuelven a formar a los pocos meses con las lluvias.