El cuidado del rostro entendido desde el eje intestino-cerebro-piel

Dicen que la cara es el espejo del alma, y aunque durante años el cuidado de la piel se ha centrado casi exclusivamente en lo que aplicamos sobre ella, los últimos avances científicos están cambiando esa perspectiva al demostrar que el estado de nuestra piel está profundamente conectado con otros sistemas del organismo. Conceptos como el microbioma cutáneo o el eje intestino-cerebro-piel han dejado de pertenecer únicamente al ámbito de la investigación para convertirse en el punto de partida de una nueva generación de tratamientos cosméticos que entienden la belleza como el reflejo de un equilibrio interno.En este contexto nace Barriers, una nueva propuesta de skincare que apuesta por fórmulas desarrolladas desde una visión integral de la salud.
Más allá de hidratar o corregir signos visibles, estos productos buscan respetar la biología natural de la piel y reforzar su barrera cutánea teniendo en cuenta factores como la salud intestinal, el estrés, el descanso o la alimentación. Una filosofía que responde a una creciente demanda de consumidores que ya no buscan resultados inmediatos, sino soluciones respaldadas por la ciencia y orientadas al bienestar a largo plazo.Carmen Montero Mundt, cofundadora de Barriers, asegura que esta marca que busca cultivar la piel surge de la necesidad de simplificar el cuidado de la piel.
"Sentíamos que la conversación sobre skincare se había vuelto demasiado compleja y, en cierto modo, demasiado superficial. Cada semana aparecía un nuevo ingrediente milagroso o una nueva rutina con más pasos, pero muy pocas marcas hablaban de la piel como lo que realmente es: un órgano vivo conectado con el resto del organismo".Cultivar la piel sin trampa ni cartón Más que para perseguir resultados inmediatos, esta marca nace para poner el foco en el cuidado de la piel a largo plazo: "Cuando empiezas a estudiar cómo funciona la piel, te das cuenta de que, más allá de tratar patologías concretas, hay un principio que se repite constantemente: una piel con un microbioma equilibrado y una barrera cutánea fuerte es una piel que funciona mejor.
Es más resistente frente a las agresiones externas, mantiene mejor la hidratación, responde de forma más eficaz al estrés ambiental y tiene una mayor capacidad para recuperar su equilibrio".Según la cocreadora de Barriers, entendieron que su trabajo no debía consistir en intentar corregir constantemente la piel, sino en crear fórmulas que la ayudaran a hacer aquello para lo que ya está diseñada: protegerse, adaptarse y mantenerse en equilibrio. "Ese es el motivo por el que el microbioma se convirtió en el eje de Barriers.
No porque fuera una tendencia, sino porque entendimos que apoyar ese ecosistema era una de las formas más inteligentes y universales de promover una piel sana, fuerte y resiliente a largo plazo".La piel, parte de un todoDesde Barriers entienden la cosmética desde un enfoque holístico, es decir, "la cosmética es importante, pero también lo son la alimentación, el descanso, el movimiento, la gestión del estrés o incluso nuestras relaciones y nuestro entorno. No existe un único producto capaz de transformar la piel.
Una piel sana es el resultado de muchos pequeños hábitos que trabajan juntos"."No existe un único producto capaz de transformar la piel. Una piel sana es el resultado de muchos pequeños hábitos que trabajan juntos"Tal y como aseguran desde esta marca, el estrés, la falta de descanso o la alimentación afectan en la calidad de nuestra piel mucho más de lo que solemos imaginar.
"La piel responde constantemente a lo que ocurre dentro del organismo. Muchas personas notan rápidamente los efectos de una mala noche de sueño o de una etapa especialmente estresante, y aunque la alimentación suele actuar de forma más progresiva, mantener una dieta equilibrada a largo plazo también influye en cómo funciona la piel.
Por eso hablamos tanto de bienestar. Porque la piel no vive aislada del resto del cuerpo", asegura Montero Mundt.La comunicación entre el intestino, el sistema nervioso y la pielTal y como aseguran desde la marca, cada vez existe más investigación que muestra cómo el intestino, el sistema nervioso y la piel mantienen una comunicación constante, por lo que Barriers se desarrolla desde esa premisa.
"Sabemos que factores como el estrés pueden modificar el equilibrio del microbioma intestinal y desencadenar respuestas inflamatorias que también afectan a la piel. Del mismo modo, la alimentación, el sueño o determinados estados emocionales pueden influir en cómo se comportan patologías como el acné, la rosácea o la dermatitis", confiesan.
"La piel no vive aislada del resto del cuerpo"Carmen asegura que todavía queda mucho por investigar, pero la evidencia actual apunta cada vez más hacia una visión integradora de la salud. En cuanto a las primeras señales de que el daño no está exclusivamente en la piel, la experta explica que tenemos que estar especialmente alerta cuando la piel "se vuelve reactiva de forma persistente, aparecen brotes repetitivos, sensibilidad constante o una alteración mantenida de la barrera cutánea, muchas veces merece la pena preguntarse si hay algo más detrás".Según Montero Mundt, "no significa que siempre exista una causa interna, pero sí creemos que conviene ampliar la mirada y valorar aspectos como el descanso, el estrés, la alimentación o determinados cambios hormonales antes de pensar únicamente en cambiar de cosmético.Ingredientes de cultivo propioUno de los rasgos más diferenciales de Barrieres está en su origen.
Antes de convertirse en firma cosmética, el proyecto ya estaba vinculado al cultivo de ingredientes funcionales en una granja vertical situada en el centro de Barcelona. Ese conocimiento directo del ingrediente -su trazabilidad, pureza, comportamiento y valor funcional- se convierte hoy en la base de una forma distinta de formular: más precisa, más consciente y más conectada con la biología real de la piel.Según explica la cocreadora de la marca, esto les aporta algo muy valioso: conocer el ingrediente desde el principio.
"Cultivarlo nosotros mismos nos permite controlar las condiciones de crecimiento, cosecharlo en su momento óptimo y entender mucho mejor su comportamiento antes de incorporarlo a nuestras fórmulas. Pero, asimismo, la granja representa algo mucho más profundo para nosotros.
Trabajamos literalmente encima de ella. Cada día vemos cómo las plantas crecen poco a poco y nos recuerdan que las cosas importantes necesitan tiempo, cuidado y constancia.
Esa misma filosofía es la que intentamos trasladar al cuidado de la piel", sentencia Carmen Montero Mundt al respecto.
Information from 20 Minutos. Edited by: Noticias Today.
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