La tentación más recurrente a la hora de analizar a Japón, el rival de Brasil en los dieciseisavos de final del Mundial (13 horas), es la de caricaturizar a su selección. El referente es próximo.

Para la cultura latina, Los Supercampeones, la serie en que brillaba Oliver Atom. Para la japonesa, la versión original, Capitán Tsubasa.

Ahí, el héroe es quien inspira la denominación de la saga. Lo que pocos conocen es que, efectivamente, existe un vínculo entre el desarrollo del fútbol nipón y los dibujos animados.

De hecho, la federación de ese país ha utilizado el animé como una herramienta para generar valor en torno a su selección. Así, por ejemplo, ha producido piezas de arte inspirada en series como My Hero Academia, una serie que trata sobre jóvenes que se entrenan para superar sus límites y transformarse en superhéroes.

Ilustraciones oficiales con el lema ‘Plus ultra’ (ir más allá) con sus personajes ataviados con la camiseta de la selección, han sido una muestra de la relación. Otra: para el Mundial se llevó a cabo un diseño basado en One Piece, en que el equipo es presentado como una tripulación que navega entre monstruos.

Esos seres sobrenaturales representan a Brasil, Alemania y Argentina. El tesoro es la Copa del Mundo.El animé como inspiración y un plan serio para formar jugadores: la fórmula del éxito de JapónHay más muestras de la permanente búsqueda de significados.

Adidas, la marca que viste al combinado, llevó a cabo un comercial en que los futbolistas fueron convertidos en personajes de animé, en un producto audiovisual musicalizado por Ado y Tatsuya Kitani, cuyas composiciones aparecen en varias de las actuales series del género.No son las únicas ideas que relacionan ambos campos. El JFAX SEO Group Future Camp, un programa dedicado a buscar talento con raíces japonesas en todas partes del mundo para incorporarlo a las selecciones (un modelo similar al que ejecuta la Roja, cuyo último resultado es la convocatoria de Nils Reichmuth), encuentra su inspiración en Blue Lock, una serie que relata un experimento científico para crear al delantero más efectivo y letal del mundo.Más allá de la fantasía, el objetivo es inspirar en los futuros atacantes ese ‘instinto asesino’ en el área que tradicionalmente les ha faltado para conseguir objetivos más ambiciosos.

También, el individualismo que caracteriza a los artilleros en la fase final del campo de juego.En el combinado actual, la búsqueda del gol recae en los hombros de Ayase Ueda, que pertenece al Feyenoord, de Países Bajos, y Daizen Maeda, pieza importante en el Celtic, de Escocia.Valores y un ambicioso objetivoEl trabajo pretende transmitir y reflejar una filosofía basada en valores. La identidad, traducida en esfuerzos colectivos, creatividad y capacidad para reinventarse ante la adversidad, forma parte, efectivamente, de un sello cultural.

Hay más. La estrategia busca reforzar la conexión con los jóvenes, en el entendido de que serán los responsables de ejecutar las políticas.

Se busca incentivar la pasión en torno a la selección y equipararla con la que les generan sus series preferidas.¿Qué se busca? En otra característica cultural, los japoneses miran hacia el futuro.

El Japan’s Way, un plan creado hace 21 años, establece cada uno de los pasos en la búsqueda de un sueño que, paralelamente, figura como objetivo: ser campeones mundiales antes de 2050.Paralelamente, se buscará incrementar la cantidad de aficionados y acercarse a los 10 millones de personas como público cautivo. Las influencias son a todo nivel.

En el último tiempo, por ejemplo, ha llamado la atención que los hinchas del Cerezo Osaka, que figuran en el segundo puesto de la tabla en el torneo local, entonen cánticos en español durante los partidos.La entrada al alto nivelOtro componente clave es el contacto de sus jugadores con el alto nivel. El símbolo es Yuto Nagatomo, quien disputa su quinto mundial.

El defensor registra un extenso paso por el fútbol europeo, con pasos por el Cesena, el Inter de Milán, el Galatasaray y el Olympique de Marsella. De su estadía en el equipo italiano se recuerda un hilarante registro con Gary Medel.

Desde 2021 actúa en el FC Tokio.La presencia japonesa en las grandes ligas del mundo la personifican Kaoru Mitoma, quien actúa en el Brighton; Wataru Endo, figura del Liverpool, ambos en la Premier League y el volante Takefusa Kubo, quien milita en la Real Sociedad, después de haberse formado en el Barcelona y haber fichado, posteriormente, en el Real Madrid. No alcanzó a debutar en ninguno de los principales equipos hispanos, aunque ha defendido al Mallorca, el Villarreal y el Getafe, asimismo de su actual institución.