Carla Bruni ha revelado la promesa que le hizo a su hija Giulia Sarkozy, de catorce años, y por la que lleva un año sin probar el alcohol. "Mi hija me pidió que dejara de beber durante un año y le dije: 'de acuerdo'.

Desgraciadamente", ha contado la exprimera dama en el pódcast Sens & Confidences."En realidad, es una gran alegría. Precisamente porque pone todo esto del alcohol en perspectiva.

Obviamente es algo maravilloso, pero requiere moderación. Eso seguro.

Y sigue siendo un poco artificial", ha añadido la artistaque, durante la entrevista, ha comparado el alcohol con un "veneno delicioso pero indigesto".No obstante, ha reconocido, ella no se considera una gran consumidora de alcohol, aunque admite que el vino formaba parte de su vida social y de muchos momentos cotidianos. Por eso, cree que prescindir de él durante doce meses supone un auténtico ejercicio de disciplina.El pasado diciembre, Bruni compartía que había finalizado su tratamiento contra el cáncer de mama que le fue diagnosticado a finales de 2019.

"Hoy sábado 20 de diciembre de 2025 cumplo cinco años de terapia hormonal después de ser diagnosticada con cáncer de mama a finales de 2019. Cirugía, radioterapia, hormonoterapia… Este es el camino que debemos tomar para curar este tipo de cáncer", escribía en sus redes la artista, que suma 1,3 millones de seguidores en Instagram."A pesar de sus efectos secundarios bastante agresivos, estoy agradecida a la ciencia por inventar la terapia hormonal: protege eficazmente contra la recaída que es común en los años posteriores al diagnóstico", reconocía.Asimismo, lanzaba un importante mensaje para "todas las mujeres que están en la misma situación": "Quiero decirles que aguanten -por supuesto que la terapia hormonal es un tratamiento bastante duro- pero su efectividad puede salvar tu vida".