Cambiar el paradigma: investigadores sanjuaninos impulsan biofertilizantes y soluciones sustentables para la agroindustria

SAN JUAN.— Desde la Universidad Nacional de San Juan y el CONICET desarrollan proyectos que buscan transformar residuos agroindustriales en recursos de valor. Microalgas, hongos comestibles y medición de huella de carbono forman parte de una estrategia que apunta a mejorar la competitividad de las empresas y reducir el impacto ambiental.
La sostenibilidad dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. Esa es la premisa que guía el trabajo de un grupo de investigadores sanjuaninos que desarrolla soluciones para que residuos de industrias como la vitivinícola, olivícola, tomatera, cervecera y pistachera se transformen en nuevos productos, como alimentos, biofertilizantes y herramientas para reducir impacto ambiental.
Desde el Instituto de Biotecnología (IBT) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan y el CONICET, el grupo de Bioprocesos trabaja con un objetivo común: cambiar la forma en que se entienden los residuos y convertirlos en oportunidades productivas. María Carla Groff y Laura Ayelén Rodríguez: sostenibilidad para no quedar fuera del mercado La Dra.
Carla Groff, Investigadora asistente del CONICET, junto a la Mg. Laura Rodríguez, investigadora de la UNSJ, ambas se desempeñan en el Instituto de Biotecnología, donde trabajan en proyectos vinculados a la economía circular, la medición de huella de carbono y el desarrollo de estrategias de mitigación ambiental usando microorganismos para empresas locales.
El Grupo de Bioprocesos desarrolla dos líneas de investigación complementarias: biotecnología de hongos y cultivo de microalgas. Ambas trabajan de manera articulada con un objetivo común: desarrollar soluciones sustentables para la valorización de residuos y efluentes agroindustriales mediante herramientas biotecnológicas.
Sus investigaciones contribuyen a la generación de recursos de valor, la captura biológica de CO, la recuperación de compuestos de interés y la biorremediación. Uno de los proyectos más avanzados surgió a partir del programa \"Apoyarnos en la Ciencia\", impulsado por el Ministerio de Producción.
La iniciativa, denominada Circulab 4.0, fue seleccionada entre los diez proyectos finalistas de una convocatoria que reunió a medio centenar de equipos. (VIDEO) La propuesta contempla medir la huella de carbono de empresas sanjuaninas, desarrollar estrategias biotecnológicas para reducir emisiones y generar indicadores ambientales mediante la digitalización de los datos, que permitan incorporar la sostenibilidad dentro de la gestión cotidiana de las organizaciones. Las investigadoras coinciden en que el contexto actual exige una transformación profunda.
En ese sentido, destacaron que las exigencias ya no responden únicamente a cuestiones normativas. La sostenibilidad inició a incorporarse de manera transversal en certificaciones de calidad, procesos productivos y requisitos comerciales.
También advirtieron que provincias vecinas como Mendoza ya avanzan con normativas específicas para exigir mediciones y reportes de huella de carbono, una tendencia que consideran inevitable para San Juan, especialmente ante el crecimiento de sectores como la minería y sus cadenas de proveedores. Eugenia Díaz: microalgas para aprovechar residuos de la industria olivícola La becaria doctoral del CONICET Eugenia Díaz Meglioli desarrolla su investigación sobre el uso del alpechín para el cultivo de microalgas, microorganismos fotosintéticos capaces de capturar dióxido de carbono y de tratar efluentes contaminantes.
Su trabajo busca ofrecer una alternativa a uno de los principales problemas ambientales de la industria aceitera: la generación de grandes volúmenes de efluentes líquidos que en la actualidad tienen escasas opciones de tratamiento o reutilización. La investigadora trabaja con microalgas aisladas de plantas de tratamiento de efluentes industriales, y de ambientes naturales de San Juan, incluyendo muestras recolectadas en La Majadita, Valle Fértil.
La meta es aprovechar estos microorganismos para transformar un residuo problemático en biomasa con potencial aplicación agrícola y ambiental. Jeremías Muñoz: hongos comestibles a partir de residuos del pistacho El estudiante avanzado de Ingeniería Agronómica Jeremías Muñoz centra su tesis en uno de los cultivos con mayor crecimiento en la provincia: el pistacho.
Según explicó, cerca del 50% del volumen producido termina convertido en residuos. Con miles de hectáreas implantadas y nuevas plantaciones cada año, la cantidad de subproductos crecerá significativamente en los próximos años.
Frente a este escenario, la propuesta consiste en utilizar esos residuos para producir hongos comestibles de alto valor nutricional. Asimismo de generar proteínas de calidad, el sistema presenta ventajas ambientales importantes, ya que requiere menos agua y genera una menor huella de carbono en comparación con otras fuentes de alimentos.
Santiago Christensen: del descarte del tomate a una nueva fuente de proteínas Otro de los proyectos se enfoca en la industria tomatera, una actividad clave para la economía sanjuanina. El estudiante avanzado de Ingeniería Química Santiago Christensen, investiga la producción de hongos comestibles utilizando pieles y semillas de tomate, residuos que representan alrededor del 5% del volumen procesado por la industria.
Aunque el porcentaje parezca pequeño, cobra relevancia por la magnitud de la actividad, que moviliza cientos de miles de toneladas anuales. El objetivo es degradar esos residuos y obtener hongos comestibles, ricos en proteínas y fibra, asimismo de evaluar la escalabilidad del proceso para una futura aplicación industrial.
Paralelamente, Christensen participa en actividades de extensión en escuelas secundarias, donde los estudiantes pueden conocer de manera práctica cómo la ciencia permite transformar residuos cotidianos en nuevos recursos. Un cambio cultural Más allá de las investigaciones específicas, todos los proyectos comparten una misma visión: dejar de considerar los residuos como un problema y empezar a verlos como subproductos que serán materia prima para nuevos procesos productivos.
Ese cambio de paradigma aparece como uno de los principales desafíos para las empresas y para la sociedad en general. Los investigadores sostienen que la sostenibilidad ya no se limita al cumplimiento de normas ambientales.
Hoy se vincula con la competitividad, la innovación y la posibilidad de acceder a mercados cada vez más exigentes. En ese contexto, la ciencia desarrollada en San Juan busca ofrecer respuestas concretas a problemas reales, generando soluciones que combinen cuidado ambiental, desarrollo productivo y agregado de valor para las economías regionales.
Information from Diario de Cuyo (San Juan). Edited by: Noticias Today.
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