Europa necesita acelerar la implementación de las tecnologías de inteligencia artificial, pero sin dejar de lado una mirada ética o la regulación para ajustar su uso. Así ha quedado patente en una mesa redonda sobre IA, robótica y el futuro del trabajo en el marco de la 41.ª edición de la reunión anual del Cercle d'Economia en Barcelona.Seguir leyendo...