El gobierno de Estados Unidos determinará inicialmente qué empresas podrán acceder a Sol (GPT-5.6), el nuevo modelo de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI, mientras ambas partes definen un mecanismo de regulación para el sector, comunicó la empresa este viernes.Según una publicación de OpenAI, el proceso de autorización será temporal y no existirá un mecanismo para que usuarios individuales soliciten acceso al modelo. Solo las compañías aprobadas por el gobierno podrán utilizar la nueva tecnología.La empresa indicó que no considera que este sistema de autorización deba convertirse en el modelo permanente de acceso.

En el comunicado indicó que la medida busca facilitar una disponibilidad más amplia de la tecnología en las próximas semanas.OpenAI aseveró que Sol es su modelo de inteligencia artificial más potente hasta la fecha y que presenta mejoras en tareas de programación y ciberseguridad.De acuerdo con The Washington Post, la decisión representa una ampliación de la supervisión del gobierno del presidente Donald Trump sobre la industria de inteligencia artificial, pese a que al asumir el cargo prometió una política de menor intervención para las empresas tecnológicas.El medio indicó que, en los últimos meses, la administración estadounidense ha incrementado su participación en la regulación del sector. Como antecedente, indicó que trabajó con Anthropic para definir qué empresas y países podían acceder a un modelo de inteligencia artificial desarrollado por esa compañía.Asimismo, The Washington Post comunicó que, a inicios de este mes, el gobierno impuso controles de exportación sobre algunos modelos de Anthropic, luego de conocer que la empresa había otorgado acceso a una compañía surcoreana de telecomunicaciones sospechosa de mantener vínculos con China.La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios, según el medio estadounidense.Dean Ball, exasesor de inteligencia artificial de la administración Trump y quien ha anunciado que se incorporará a OpenAI el próximo mes para trabajar en políticas públicas, aseveró en una publicación en redes sociales que la política federal estadounidense en materia de inteligencia artificial pasó “en cuestión de semanas” de una postura “libertaria” a otra con mayor regulación.