El cambio climático y los desastres naturales convirtieron a la sustentabilidad en una temática de urgencia global. Las estadísticas hablan por sí solas: hoy consumimos 1,8 planetas a cuenta de generaciones futuras, mientras olas de calor e inundaciones arrasan a diario con ecosistemas y su biodiversidad.

Pero detrás de este escenario, existe un trasfondo mucho más profundo del que poco se habla: su impacto social. En el capítulo 10 del Summit de Sustentabilidad, organizado por LA NACION, María Laura Tinelli, directora de Acrux Partners —firma especializada en inversión de impacto, con foco en América Latina y Europa— explicó de qué se trata esta “agenda silente” y por qué es importante actuar hoy.

Para la experta, es fundamental pensar la sustentabilidad “de manera 360″. “La agenda silente está destruyendo muchas de las ganancias que estamos cosechando por el lado de la sustentabilidad en términos de biodiversidad, regeneración y de reducción del impacto que tiene el cambio climático en nuestras economías y países”, indicó. Bajo esta línea, Tinelli indicó que en la Argentina 1,4 millones de niños pasan hambre extrema y que uno de cada diez niños tiene al menos tres de sus derechos básicos vulnerados, como el acceso a la educación, alimentación y vivienda digna. “Esta es una de las aristas del iceberg que no vemos”, apuntó.

En términos demográficos, Tinelli destacó que “todavía gozamos de un pequeño bono demográfico”: “Hay un 25% de la población que tiene más de 50 años y enfrenta ciertas determinantes como no poder acceder al empleo o permanecer en el empleo”. No obstante, remarcó que solo cuatro de cada diez personas en edad jubilatoria tienen todos los aportes completos.

A su vez, en el primer trimestre de 2026 hubo una caída del 55% en altas jubilatorias respecto del primer trimestre de 2024.“Si pensamos que la tasa de natalidad de nuestro país bajó un 50% en los últimos diez años y el sistema de jubilación es cada vez más chico, en un contexto de alta informalidad de la economía, vemos que tenemos una crisis silente que viene construyéndose”, advirtió. Y agregó que aquel bono demográfico durará entre diez y 15 años. “Si no empezamos hoy a hacer algo para construir acceso a oportunidades laborales y seguridad social, y equiparar la tabla entre hombres y mujeres, tenemos un gran detonador de una crisis social”, enfatizó.

Tinelli también remarcó que la estructura social del empleo es “cada vez más precaria”. Específicamente, la tasa de informalidad del empleo (44,2%) presentó un aumento del 2,2% respecto al mismo trimestre del año anterior.

Asimismo, del empleo informal, la mitad es empleo asalariado en negro y la otra mitad es cuentapropismo informal.“Esta transición demográfica, en un contexto argentino donde todavía hay pobreza estructural extrema en muchas regiones y donde hay informalidad en el empleo, nos habla de un desafío muy grande y de una oportunidad que tiene una ventana”, expresó. No obstante, subrayó que aquella ventana es “muy chica” y que el momento de actuar es hoy.“Tenemos una oportunidad de oro.

Si no invertimos hoy en estas cuestiones, en diez años vamos a tener un problema aún mayor y en 15, cuando se acabe el bono demográfico, aún más grande”, insistió. Por este motivo, deslizó que toda transición verde tiene que ser “justa y no dejar a nadie atrás”, aspecto en el que la Argentina está fallando, según la experta.

En números concretos, el 94% de las emisiones de deuda que se hicieron en el país entre 2025 y 2026 se destinó a proyectos de energía renovable, dejando de lado proyectos de sustentabilidad social. “La desigualdad social y las interconexiones que tiene con otras temáticas en sectores tanto económicos como ambientales es lo que puede arrasar con las ganancias que se están logrando en otros terrenos”, advirtió. En ese sentido, la oportunidad reside en definir de manera conjunta qué resultado queremos alcanzar como sociedad y, en base a ello, “direccionar los esfuerzos, las inversiones y el propósito que nos mueve”.A modo de reflexión, Tinelli cerró su presentación con una frase del presidente norteamericano John F.

Kennedy: “Si una sociedad libre no puede ayudar a los muchos que son pobres, no puede salvar a los pocos que son ricos”.