La titular de la Secretaría de Energía (Sener), Luz Elena González Escobar, comunicó que el gobierno de México busca fortalecer la soberanía energética mediante la expansión de la generación eléctrica con tecnologías limpias. En esa línea, la funcionaria federal mencionó desde Palacio Nacional que la meta para 2030 es que el 38 por ciento de la energía producida en el país provenga de fuentes renovables y no contaminantes.

Durante la presentación de los avances del Plan de Crecimiento de Energías Renovables, la titular de Energía indicó que se incorporará una nueva capacidad de generación de 32 mil 475 megawatts (MW) hacia el final del sexenio. Del total de nueva capacidad proyectada, se mencionó que 22 mil 376 MW corresponden a energías renovables, equivalente al 70 por ciento del crecimiento previsto en el sistema eléctrico nacional.

La funcionaria destacó en el marco de la conferencia mañanera de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, que el objetivo principal del plan es fortalecer la soberanía nacional a través de la transición energética, garantizando el suministro suficiente de electricidad para hogares, actividades económicas, industria y comercio. Aunado a lo anterior, la secretaria también confirmó que para 2030 la Comisión Federal de Electricidad (CFE) generará el 61 por ciento de la electricidad consumida en el país.

Asimismo, del total de capacidad adicional contemplada, alrededor del 70 por ciento será desarrollada por la empresa pública. Para poder alcanzar la proyección antes citada, González Escobar expuso que existen diversos proyectos previstos entre los que destacan 50 plantas fotovoltaicas y 17 parques eólicos que se construirán en distintas regiones del país.

En la actualidad, México genera alrededor de 354 millones de megawatts-hora (MWh) al año. La meta para 2030 es alcanzar una producción de 410 millones de MWh.

Las tecnologías incluidas en el plan suman las siguientes capacidades: Como parte de la estrategia, el gobierno federal realizará inversiones para la modernización y mantenimiento de las centrales hidroeléctricas del país; estas acciones permitirán incrementar en 70 por ciento la producción de nueva generación eléctrica proveniente de este tipo de infraestructura, contribuyendo al avance de la transición energética nacional.