La siembra de trigo avanza con fuerza en Entre Ríos y ya cubre el 65% del área prevista

CAMPANA.— La campaña agrícola 2026/27 presenta realidades diferentes para los principales cultivos de invierno y primavera en Entre Ríos. Mientras el trigo avanza a buen ritmo favorecido por condiciones climáticas más estables que las registradas un año atrás, el lino muestra demoras en la implantación y el girasol se encamina hacia una reducción del área sembrada debido a factores climáticos y productivos.
Según el último informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), la siembra de trigo ya cubre el 65 % de la superficie proyectada para la presente campaña, estimada en 600.000 hectáreas. El trigo gana terreno impulsado por mejores condiciones climáticas El avance de la implantación muestra una diferencia significativa respecto de la campaña anterior.
A esta misma altura del ciclo 2025/26, apenas se había sembrado el 25 % del área prevista, por lo que la actual campaña exhibe una ventaja de 40 puntos porcentuales. La principal explicación se encuentra en las condiciones climáticas registradas durante los últimos meses.
Entre mayo y mediados de junio, el promedio de precipitaciones acumuladas fue de 58 milímetros, muy por debajo de los 135 milímetros registrados en igual período del año pasado. Esta situación permitió una mayor continuidad de las labores en los lotes y facilitó el ingreso de la maquinaria.
Los técnicos reportan que los cultivares de ciclo largo ya fueron implantados y presentan buenas emergencias. En tanto, las tareas se concentran en la actualidad en variedades de ciclo intermedio y corto.
De mantenerse las condiciones previstas, los productores avanzarán asimismo con aplicaciones de fertilización nitrogenada para potenciar el desarrollo del cultivo, aunque estas labores dependerán de la ocurrencia de lluvias en las próximas semanas. El lino enfrenta dificultades por humedad y problemas de emergencia Para la campaña 2026/27, la intención de siembra de lino se ubica en torno a las 9.500 hectáreas.
Hasta el momento, se logró implantar aproximadamente el 45 % de esa superficie, equivalente a unas 4.275 hectáreas. No obstante, las labores se encuentran prácticamente paralizadas debido a los excesos de humedad registrados en amplias zonas agrícolas de la provincia.
Asimismo, los primeros lotes sembrados evidenciaron inconvenientes vinculados al bajo poder germinativo de algunas partidas de semillas. Esta situación, combinada con temperaturas bajas y precipitaciones durante el período de implantación, provocó dificultades en la emergencia de plantas, reducciones en la densidad de los cultivos e incluso la necesidad de resembrar algunos cuadros.
Pese a estos inconvenientes iniciales, los lotes implantados más tempranamente muestran una evolución favorable y en la actualidad se observan cultivos en distintos estadios de desarrollo, desde emergencia hasta plantas con cinco o seis pares de hojas. El girasol perdería superficie ante un escenario climático desafiante Las proyecciones preliminares indican que la superficie destinada al girasol podría ubicarse en torno a las 22.000 hectáreas durante la campaña 2026/27, lo que implicaría una caída cercana al 15 % respecto de las 25.800 hectáreas sembradas en el ciclo anterior.
Entre los factores que explican esta retracción aparece el pronóstico de un posible evento climático El Niño. Históricamente, los años asociados a este fenómeno presentan mayores precipitaciones durante el verano en Entre Ríos, especialmente durante la floración del cultivo, una etapa crítica para la definición del rendimiento.
Los registros históricos muestran que el rendimiento promedio del girasol en campañas influenciadas por El Niño alcanza los 1.544 kilogramos por hectárea, mientras que en años dominados por La Niña el promedio asciende a 1.891 kilogramos por hectárea. La diferencia supera los 340 kilogramos por hectárea, un factor que pesa en las decisiones productivas.
A este escenario se suma el creciente interés por el maíz, cultivo que podría beneficiarse de una mayor disponibilidad hídrica y ofrecer mejores perspectivas de rendimiento bajo las condiciones climáticas previstas. De esta manera, la combinación de un menor potencial productivo esperado para el girasol y una mayor competitividad del maíz configura un panorama que llevaría a muchos productores entrerrianos a ajustar sus planes de siembra para la próxima campaña.
Information from El Litoral (Santa Fe). Edited by: Noticias Today.
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