Más de 200.000 millones de dólares. Esa es la desorbitada cifra que el estadounidense Jimmy Donaldson, más conocido como MrBeast, calcula haber destinado en premios y regalos a lo largo de su exitosa trayectoria en redes sociales haciendo todo tipo de retos y concurso a través de su canal de YouTube, el más seguido a día de hoy en todo el mundo.No obstante, más allá su faceta como creador de contenido, Donaldson también se le conoce por sus iniciativas filantrópicas, algo que, a tenor de las experiencias que ha compartido en sus apariciones públicas, aplicaría a su vez al ámbito privado.

Y es que, en las últimas horas, se ha viralizado la anécdota que vivió con un repartidor de pizza al que entregó una cuantiosa propina. En concreto, el youtuber afirmó durante su visita al podcast Flagrant, en YouTube, que, cuando el repartidor llegó a su domicilio cargando con su pedido, le dio una propina de 10.000 dólares —unos 8.700 euros— en efectivo con la expectativa de que le agradeciese el solidario gesto.

No obstante, nada de eso sucedió. O, al menos, no de la forma en que lo esperaba.

"No reaccionó mucho", reconocía él. Al día siguiente, según su testimonio, el repartidor de pizza volvió a presentarse en su casa, lo que el influencer interpretó en un inicio con cierto escepticismo ante sus posibles intenciones ocultas.

"Yo estaba como 'oh, Dios mío', ¿va a pedirme más dinero?", expresó MrBeast, reconociendo su reticencia a abrirle de nuevas las puertas de su casa. Aun así, guiándose quizá por una corazonada, el influencer decidió desoír su impulso inicial y, en este punto, vivió una escena de lo más inesperada después de que el repartidor rompiese a llorar ante él.

"Me expresó que ni siquiera pensó que ese dinero era real, que acababa de tomarse el día libre del trabajo y que no había visto a sus hijos en tanto tiempo porque trabaja todos los días", relató. "Y me expresó: 'este es el mejor día de mi vida'".Con este giro drástico de los acontecimientos, el creador de contenido, que acumula un millonario imperio virtual gracias a sus múltiples proyectos y empresas, reflexionó sobre el impacto de esta emotiva reacción.

"Estoy abriendo la puerta a punto de decirle, 'hermano, no tengo más dinero', y entonces me suelta eso", expresó. "Mejor esto que cuando le doy a la gente un millón de dólares, nada supera ese momento", sentenció.