La Policía Nacional rescató el domingo por la mañana a un bebé de apenas dos meses al que encontraron deshidratado, excesivamente adormilado, que dio positivo en sustancias estupefacientes y que estaba a punto de caerse de la cama. El menor se encontraba en la vivienda de sus padres, un bajo insalubre en el distrito de Tetuán, informa el cuerpo.

Ambos progenitores estaban borrachos y drogados. El padre no podía siquiera articular palabra y estaba prácticamente inconsciente al lado del bebé.Seguir leyendo