Luego de liderar la remontada de Egipto por 3-1 sobre Nueva Zelanda, Mohamed Salah rompió todos los protocolos de seguridad y se unió masivamente a los aficionados en una celebración callejera que ya se ha vuelto completamente viral en las redes sociales, demostrando que la fiesta por el primer triunfo de su país en una Copa del Mundo tiene que ser compartido con aquellos que hicieron el viaje desde África. El histórico primer triunfo de los "Faraones" no se quedó atrapado dentro de las paredes del vestidor.

Contrario a otros equipos que se mantienen en sus hoteles, casi siempre alejados de los fanáticos, Salah decidió festejar hombro con hombro con la gente, trasladando la fiesta directamente al asfalto de Vancouver. Cientos de hinchas que transitaban cerca de la concurrida estación de Burrard Skytrain no podían dar crédito a lo que veían: la superestrella mundial estaba bailando con ellos en plena vía pública y disfrutando de la música que salía de una bocina.

Los videos muestra al exjugador del Liverpool subido en los hombros de uno de sus compañeros de equipo, agitando los brazos al ritmo de la música festiva y rodeado por una marea humana que coreaba su nombre. La selección de Egipto no solo festejó su primera victoria, sino que con ella se encuentra con un pie en la ronda de eliminación directa.

Con cuatro puntos en la bolsa, Egipto se enfrentará a la selección de Irán en la última jornada de la fase de grupos este fin de semana, quienes también buscan el pase al contar con dos puntos, la misma cantidad que Bélgica. De consolidarse en la cima, el combinado norteafricano jugará su próximo partido el 1 de julio en Seattle.