La gastronomía se ha convertido en un pilar fundamental en el sector turístico, ya que en los últimos años muchos turistas se han fijado en la cocina local para escoger el destino perfecto para hacer un viaje. El turismo gastronómico ha ganado bastantes adeptos en España recientemente, y por ello descubrir una ciudad en la que probar exquisitos platos a la par que conocer sus principales monumentos se ha convertido en algo muy habitual.Para los paladares más finos, Time Out ha publicado una lista con las mejores ciudades del mundo para comer, y dentro de los diez primeros puestos no hay solamente cuatro urbes de Europa, sino que asimismo hay una que está en España y que se ha colado en el ‘Top-5’ del ránking.

Eso sí, las que ocupan las primeras posiciones del listado se encuentran a miles de kilómetros de la Península Ibérica.Lima, la capital gastronómica del planetaLa ciudad de Lima, en Perú, ha sido reconocida por la publicación como la mejor ciudad del mundo para comer, erigiéndose como la principal cuna gastronómica de Sudamérica, mientras que en la segunda plaza se ha quedado la ciudad de Bangkok. La realidad es que tanto la capital peruana como la de Tailandia han conseguido expandir su cocina fuera de sus respectivas fronteras nacionales, pero siguen siendo auténticos paraísos gastronómicos.En la tercera posición se encuentra Ciudad de México, y cerrando el ‘Top-5’ están las dos urbes europeas donde mejor se come, que son Londres y Barcelona.

La capital de Cataluña se asienta en la quinta posición luego de preguntar a unas 24.000 personas de 150 destinos mundiales, las cuales fueron preguntadas por los bares y restaurantes de dichas metrópolis. En el sexto puesto volvemos a la otra punta del mundo con otro de los lugares con la gastronomía más exquisita, que no es otro que la ciudad de Ho Chi Minh, en Vietnam.También se han colado en la lista tanto Melbourne, la ciudad más cosmopolita de Australia, como Pekín, la gigantesca capital de China (en el séptimo y octavo puesto, respectivamente).

Cierran el ránking dos ciudades europeas que, aunque no sean quizás muy conocidas por su gastronomía, ofrecen a sus visitantes auténticos manjares: Atenas, en Grecia, y Lisboa, en Portugal. Todas estas metrópolis son destinos perfectos para aquellos que no quieran renunciar a degustar exquisitos platos mientras se está de viaje.