SAN JUAN.— En una de las audiencias más esperadas del juicio por trata de personas que tiene como principal acusado al abogado sanjuanino Gustavo de la Fuente, declaró John Sebastián Quevedo Medina, el ciudadano colombiano señalado por la fiscalía como socio y administrador operativo de la firma Belle Argentina, la agencia de modelos webcam que funcionó en San Juan y que hoy está en el centro de una compleja investigación federal. La declaración del supuesto socio de Gustavo de la Fuente Por su parte, el letrado se abstuvo de declarar y por orden del juez del juicio se conoció la declaración que hizo Gustavo de la Fuente durante la investigación, en la que negó todas las acusaciones en su contra y indicó que solo era un asesor legal de la empresa.

Durante su extensa exposición ante el Tribunal Oral Federal, Quevedo Medina buscó desmontar la acusación de explotación sexual y defendió la legalidad de la actividad desarrollada por la empresa. El imputado relató su historia personal, afirmó estar radicado en Argentina desde hace más de una década y aseveró que siempre desarrolló actividades comerciales registradas y con cumplimiento fiscal.

El acusado explicó que Belle Argentina se dedicaba a la producción de contenido para plataformas de modelos webcam y negó que existiera cualquier forma de coerción hacia las mujeres que trabajaban allí. Según su versión, antes de incorporarse a la empresa, las mujeres eran entrevistadas personalmente y recibían explicaciones detalladas sobre la actividad, las plataformas utilizadas, los horarios sugeridos y la forma en que se distribuían las ganancias.

Quevedo Medina aseveró asimismo que muchas de las modelos ya comercializaban contenido digital antes de ingresar a la firma y que la participación era completamente voluntaria. La defensa de los porcentajes y los descuentos Uno de los puntos centrales de la acusación es el sistema de descuentos y retenciones aplicado a las trabajadoras.

No obstante, el colombiano afirmó que los porcentajes variaban según el uso de la infraestructura de la empresa. Indicó que quienes utilizaban estudios, equipamiento y soporte técnico podían recibir un porcentaje menor, mientras que las modelos que trabajaban de manera remota conservaban entre el 80 y el 90 por ciento de sus ganancias.

También negó que existieran descuentos abusivos por consumos realizados en el minimarket vinculado a la firma. Negó retención de teléfonos y documentación Otro de los aspectos que forman parte de la acusación es el presunto control ejercido sobre las trabajadoras.

Frente a ello, Quevedo Medina afirmó que ninguna modelo tenía restringida su libertad de movimiento. \"A ninguna se le retuvo el teléfono ni la documentación. Entraban y salían libremente\", declaró.

Asimismo, remarcó que algunas mujeres permanecieron durante años trabajando con la empresa, lo que, según él, demostraba que no existían condiciones de explotación. Las polémicas palabras sobre \"captación\" y \"retención\" Durante la investigación surgieron audios y documentos internos en los que se hablaba de \"captación\", \"fidelización\" y \"retención\" de modelos, términos que la fiscalía considera compatibles con una estructura de explotación.

Ante ello, el imputado intentó contextualizar esas expresiones y aseveró que eran conceptos propios de cualquier actividad comercial. \"No fueron utilizadas con un sentido de explotación\", afirmó ante los jueces. \"Creía que la actividad era legal\" En otro tramo de su declaración, Quevedo Medina remarcó que siempre actuó convencido de que la actividad desarrollada por Belle Argentina era lícita. Para respaldar esa afirmación mencionó habilitaciones comerciales, contratos de alquiler, facturas por la compra de equipos y declaraciones impositivas.

También afirmó que años atrás una investigación judicial sobre la misma actividad había sido archivada, situación que interpretó como una validación de que estaba actuando dentro de la ley. La declaración del socio colombiano tuvo lugar en el marco del juicio donde la fiscalía sostiene que Gustavo de la Fuente y Quevedo Medina integraron una organización que captaba mujeres vulnerables para explotarlas sexualmente mediante plataformas de contenido para adultos.

La causa investiga a una estructura que, según la acusación, llegó a involucrar a unas 37 mujeres y generó millonarios ingresos a través de plataformas internacionales. Ahora será el Tribunal Oral Federal quien deberá determinar si la actividad desarrollada por Belle Argentina constituyó un negocio legal de producción de contenido digital o un caso de trata de personas con fines de explotación sexual.