The Office se consagró como una cabecera de éxito una vez su versión original ya había tenido un remake: originalmente era una producción británica a cargo de Ricky Gervais, que Greg Daniels readaptó para EEUU a partir de 2005. Fue ahí donde vino el bombazo, hasta que concluyó su emisión en 2013 y siete años más tarde… ¿llegó su consagración definitiva?

Sucedió en pandemia, donde la versión estadounidense de The Office halló un nuevo público y se convirtió en una serie esencial.De ahí que, en los últimos tiempos, se hayan dado numerosas tentativas de convertirla en una franquicia. Al margen de las múltiples versiones internacionales (The Office: Australia se estrenó en Amazon Prime Video hace un par de años), el mismo Daniels estrenó en 2025 The Paper, una continuación directa que se ambientaba en la redacción de un periódico.La serie se puede ver ahora mismo en SkyShowtime atestiguando que todavía queda mucho The Office por el camino, y por eso se antojan tan desconcertantes las últimas declaraciones de Rainn Wilson.

El intérprete del despreciable Dwight Schrute de la serie original.Wilson ha hablado en el pasado sobre cuestiones de la serie que no habrían envejecido demasiado bien, en particular la inconsciencia de algunos de sus personajes en torno a sensibilidades raciales o de género. “El episodio navideño en el que Michael y Andy (Ed Helms) dibujan a una de las mujeres asiáticas que han traído a la fiesta de Navidad es alucinante, un poco espantoso”, comentó en cierta ocasión.“Es una conversación delicada. Es como si no tuvieran ni idea, y en su ignorancia, son racistas e insensibles, y siempre dicen lo incorrecto... así que es una serie basada en personas despistadas, insensibles, racistas y sexistas que, en muchos sentidos, refleja a EEUU…” Esta “conversación delicada” ha dado paso a una nueva intervención en Entertainment Weekly donde lanza la sobada frase de “no podría hacerse hoy”.“Creo que hoy no podría hacerse The Office.

Sería demasiado difícil ser tan políticamente incorrecto como lo era la serie. Creo que ha habido un sesgo en los medios de comunicación hacia lo que llamamos políticas liberales”, asevera Wilson mientras Donald Trump ocupa la Casa Blanca y el mundo entero es sacudido por vientos conservadores.“La verdad es que lo echo de menos”, asegura Wilson de su experiencia de trabajar en la serie, y fija el personaje de Steve Carell como foco de conflictos: Michael Scott, el jefe de Dunder Mifflin. “Le sacamos mucho partido para crear material genial, aunque realmente inapropiado.

Pero, incluso teniendo en cuenta que se retrataba a ese personaje como un simple idiota, no creo que hoy en día se pudiera pasar por alto”.