¿De la Espriella o Cepeda?: dos visiones de país se juegan en la segunda vuelta en Colombia

Gobierno de Colombia rechaza apoyos públicos de Milei a candidatura de De la EspriellaIván Cepeda dice que Colombia vive “severa crisis espiritual” por la desigualdad y violenciaA inicios de año, nadie en Colombia imaginaba que un candidato como Abelardo de la Espriella estaría disputando la presidencia del país. Sin ningún partido político grande detrás, el millonario abogado penalista empezó a aparecer en las encuestas en marzo debajo del oficialista Iván Cepeda y Paloma Valencia, la candidata del uribismo.
Hasta entonces, esa parecía ser la pelea que veríamos en las elecciones.Pero con un perspicaz uso de redes sociales y la inteligencia artificial, y mucho dinero, De la Espriella capturó la atención de los votantes que se sintieron atraídos por su mensaje alineado con la seguridad, la necesidad de achicar el Estado y un persistente antipetrismo. El abogado que alguna vez defendió a paramilitares –e incluso al testaferro de Nicolás Maduro, Álex Saab- ahora se presentaba como el paladín de la nueva derecha colombiana, alineada con Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei.Estridente y con una imagen cuidada al milímetro, De la Espriella se desmarcó de la política tradicional y se presentó como un ‘outsider’ con la promesa de convertir a Colombia en una “patria milagro”.
Así triunfó en primera vuelta y este domingo podría ganar el balotaje si las encuestas aciertan en sus pronósticos, que le dan un 80% de probabilidad de victoria. Incluso en Polymarket, la plataforma de predicciones, le dan un 90% de opciones de ser el próximo presidente.
No obstante, el resultado podría quedar más ajustado de lo esperado. Al frente está Iván Cepeda, un senador de izquierda de larga trayectoria política que ha estado en carrera contra el reloj para poder convencer a los indecisos y al centro político de votar por él, pese a que evadió los debates en primera vuelta y no ha podido desprenderse de la sombra del presidente Gustavo Petro.Errores y aciertosEn estas tres semanas de campaña electoral de segunda vuelta, ambos candidatos han recalibrado sus estrategias.
En el caso de De la Espriella, que de inmediato recibió el endoso de la derecha tradicional y del propio exmandatario Álvaro Uribe, decidió darle más protagonismo a su candidato a la vicepresidencia, el economista José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y Comercio Exterior, para mostrar el lado más técnico de su propuesta política.En el caso del oficialismo, la campaña de Cepeda demoró en sacudirse de la derrota en primera vuelta, un resultado que claramente no esperaban. De hecho, arrancaron señalando que no reconocían los resultados debido a supuestas irregularidades, que nunca se comprobaron. “En la campaña de Cepeda hubo primero un error de lectura del contexto.
A diferencia de Petro, Cepeda en un político muy ortodoxo y doctrinario. De hecho, se le criticó mucho que leyera sus discursos.
Y la estrategia de primera vuelta estuvo muy pensada para un paradigma anterior, de plaza pública, cuando en realidad hoy en día la comunicación política debe generar una conexión emocional en pocos segundos para que la toma de decisiones sea más sencilla. Entonces, fue un error no entrar de lleno en el terreno de lo digital”, explica a El Comercio Juan David Cárdenas, director de la maestría en Comunicación Política de la Universidad de La Sabana.Carlos Arias Orjuela, docente de la Pontificia Universidad Javeriana y consultor en Comunicación Política, fue más contundente respecto a los deslices de la campaña oficialista: “La campaña de Iván Cepeda cometió todos los errores posibles de comunicación política, como plagiar la identidad gráfica de la campaña del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, tanto los colores como las fuentes tipográficas, en un intento desesperado de conectar con organizaciones sociales y el voto de centro”.
El también experto en psicología del consumidor, también señala que Cepeda se enfrascó en denuncias sinsentido, como el uso de la camiseta de la selección colombiana por parte de la campaña de su rival. Pese a ello, Cepeda se dedicó a reforzar el apoyo de las bases de los movimientos sociales y sindicatos, pero también en grupos universitarios, ambientalistas, k-popers y animalistas, especialmente ante el escándalo que suscitó una antigua entrevista de De la Espriella donde revelaba que maltrataba gatos en su juventud.El antipetrismoOtro de los problemas para el candidato oficialista ha sido la imagen de Gustavo Petro, un presidente que sin duda ha dividido las aguas en la política colombiana. “Cepeda no se pudo desligar de Petro.
Por más que desde el discurso y las propuestas ha tratado de neutralizar o, de alguna forma, mitigar los miedos que tiene la opinión pública colombiana frente a la izquierda, al mismo tiempo Petro está recordando esos fantasmas y manteniéndolos vivos”, afirma Cárdenas. “Iván Cepeda es un hombre de academia, es doctor en Filosofía y tiene una ideología y un discurso muy estructurado. A pesar de esto, hay tanta desconfianza hacia Petro que Abelardo de la Espriella recogió el fervor del antipetrismo”, señala Arias Orjuela.
Y agrega: “Hay un tema de condicionamiento, de refuerzo positivo y negativo. Para muchos, no se trata de votar por De la Espriella, sino básicamente votar en contra de Petro.
Y es que se trata de un presidente que ha tenido escándalos de corrupción semanales”. El abogado, sabiendo que los números le han sido favorables, se ha cuidado de no entrar en terreno pantanoso para no perder los votos que ya consiguió, sino sumar los de aquellos que en primera vuelta no se atrevieron a optar por él.
Cepeda la tiene más difícil, pero podría conseguir remontar si, efectivamente, los decisivos votos del centro prefieren la continuidad de la izquierda ante la incertidumbre de la nueva derecha que pretende encarnar De la Espriella.
Information from El Comercio (Perú). Edited by: Noticias Today.
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