Balotaje en Colombia: De la Espriella y Cepeda se enfrentan en una elección de extremos tras una campaña muy polarizada
CAMPANA.— BOGOTÁ.– Colombia llega al balotaje de este domingo en lo que parece ya una rutina en las Américas: asomada al borde de un precipicio con una elección polarizada y entre extremos.En el lado derecho del cuadrilátero, partiendo como favorito luego de su victoria en primera vuelta, aparece el outsider Abelardo de la Espriella, abogado de mil polémicas con pico de oro y que se define a sí mismo como el líder del uribismo del siglo XXI.Del lado izquierdo del ring está el senador de izquierda radical Iván Cepeda, el abanderado del presidente Gustavo Petro, defensor de las víctimas del conflicto colombiano y detractor histórico del expresidente Álvaro Uribe.Frente al empuje de la innovadora campaña de De la Espriella, rebosante de símbolos, música y diversión, se ha plantado el poder presidencial de Gustavo Petro, lleno de excesos, capaz de acusar el lunes pasado al padre adoptivo de tres hermanitos colombianos de ser un pederasta de Texas y un derechista, simplemente porque alguien se lo inventó en redes sociales. La gran paradoja es que el antiguo guerrillero acabará su mandato con los mejores cómputos de popularidad, en gran medida por haber multiplicado el salario mínimo.“Al cierre de la campaña, se ha consolidado el referéndum Petro sí o Petro no, porque asimismo el presidente ha participado activamente, ha sido un actor clave pase lo que pase”, expresó a LA NACION el estratega electoral Antonio Sola, quien en 2014 ayudó al centrista Juan Manuel Santos a alcanzar la Casa de Nariño.“El plebiscito es Petro sí o Petro no, lo que al final decidirá la elección más allá de los dos actores.
¿Por qué? Petro ha cambiado el dilema moral por el cual votan los colombianos.
No se trata de un tema de paracos [paramilitares] contra guerrilleros, es un tema de visibilidad, justicia social, pobres contra ricos… El dilema moral fue modificado y eso va a ser determinante, tanto que es lo que todavía le da un poco de aire a Cepeda en un escenario reñido”, agregó. Muestras de optimismoEn los últimos sondeos de la campaña del candidato de Defensores de la Patria la ventaja inicial de tres puntos se ha ensanchado: 51,9% para Abelardo, 45,2% para Cepeda.
En el otro lado, están convencidos del sprint final del senador del Pacto Histórico, que lo habría llevado a situarse con el 48,2% de los apoyos, frente al 43,4% de su rival derechista.“Acaba una administración pública pero el pueblo decidirá. Lo que se ha construido aquí es más justicia social y un pueblo que se atreve a hablar.
Siempre Colombia puede volver a la masacre del Aro y al silencio y a la soledad. Es una escogencia”, predicó Petro en Twitter, su herramienta favorita de comunicación.El líder de la izquierda radical latinoamericana, que ha apoyado sin sonrojarse el intento de derrocamiento de Rodrigo Paz en Bolivia y el triunfo que nunca fue de Roberto Sánchez en Perú, no reconoció los resultados de la primera vuelta, incluso ha flirteado durante tres semanas con un supuesto fraude que solo existe en su mente.¿Qué está en juego en las elecciones colombianas?
¿Se unirá Colombia a la oleada de derrotas de la Patria Grande izquierdista? “Colombia se juega un modelo de país y la posibilidad de continuar con una democracia, con dos opciones extremas: un candidato de derecha radical y un candidato de extrema izquierda que los medios no están calificando como tal, con calificativos bastante moderados como progresista”, respondió a LA NACION el analista Sergio Ángel.La realidad es que Cepeda carga sobre sus espaldas mucho más que su propio peso político. “Cepeda puede poner en riesgo la estabilidad si retoma la idea de una Asamblea Constituyente, amenazando la independencia del Banco de la República, eliminando el Consejo de Estado y el Consejo Nacional Electoral y, en términos generales, cambiando la estabilidad democrática. Un proyecto de continuidad de Petro significaría la profundización de la crisis de la democracia”, disparó Ángel.El analista enumera el “legado” presidencial que se consolidaría de salir elegido su candidato: ataque a las cortes, a los medios, a la oposición y el apoyo de los grupos armados, “que incluso están forzando a votar a las personas en las zonas donde tienen presencia”, asimismo de la estatización en salud, pensiones y educación.
Y todo ello sin olvidar la muerte violenta en Bogotá de un candidato, el derechista Miguel Uribe.En contra de De la Espriella figuran sus trabajos como penalista, cuando se enriqueció por defender a delincuentes como Alex Saab, testaferro de Nicolás Maduro, o David Murcia, el creador de una pirámide de captación de dinero que estafó a 200.000 colombianos.“Abelardo también representa una amenaza, lo que lo modera es que hay un relevo en el gobierno, no habría continuidad. Si quisiera mayorías en la Corte Constitucional le resultaría mucho más complejo, se vería más dificultado para conseguir estas victorias.
En el Congreso ni siquiera tiene un partido fuerte ante cualquier iniciativa”, refrendó el analista colombiano.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
View original article ↗
💬 Comments (0)
Sign in or create your account to comment.