Zayn Malik en el Estadio GNP: Una íntima noche de vulnerabilidad y poder vocal
“My head was in the weeds / It was the darkest cloud I had to leave behind (Mi cabeza estaba entre la maleza, fue la nube más oscura que tuve que dejar atrás)” fue la frase con la que arrancó la noche Zayn Malik del tema Nusrat, el exintegrante de One Direction en el Estadio GNP Seguros, en lo que, como se esperaba, fue una noche íntima y cercana con sus miles de fans de la Ciudad de México. Zayn apareció simplemente como es, caminando, tranquilo, esbozando una sonrisa en medio de su característica barba oscura; animado gritó: “Qué onda”, poniendo un poco de energía a la noche que comenzaba a avanzar lento junto a las baladas de Zayn. “Fuck Yeah, México”, volvió a gritar después de sHe.
Canción luego de canción, daban un breve retrato de las emociones de Zayn, que aunque siempre ha sido carismático, también ha demostrado sentir profundamente; habló del amor, le habló a la nostalgia al inicio de su show, y luego pasó a su etapa actual para gozar más frente al micrófono y cantar a la sensualidad de la vida nocturna con un sencillo de su más reciente álbum Met Tonigth. “Te amo, México”, gritó para interactuar un poco más con su público, algo poco común en sus shows mucho más basados en su profundidad vocal más que en su dinámica con la gente. Sus fanáticas igualmente se mantenían sólo contemplativas; bailando, disfrutando la noche fresca sin lluvia, con baladas tranquilas, cantando y bailando lento ante los truenos que se veían desde la grada a lo lejos en lo profundo de la noche de una tormenta en otro punto de la ciudad.
La energía pronto cambió cuando comenzaron los temas más emocionales con frases como “Please, give me one more day of happiness (Por favor, dame un día más de felicidad)”, de Birds on a Cloud, en la que el público hizo lo suyo y, como siempre ha hecho, protegió a Zayn, esta vez con las luces de sus celulares, para sentirse un poco más cerca. Él sólo cantaba, estaba ahí con los ojos cerrados frente al micrófono, siempre acompañado por una fina banda sonando en vivo, una batería rítmica que no eclipsaba la voz impecable de Zayn, una guitarra acústica cuando comenzaba un poco más el folk y un teclado para darle brillo a las letras más melancólicas.
Todo era tan íntimo que el silencio acompañaba más a Malik que las voces de sus fans que en vez de cantar junto a él lo escuchaban todo el show y sólo en los coros ponían a prueba sus pulmones. Una luz tenue iluminaba a Zayn mientras el eco rebotaba en el concreto del estadio cuando sonaba Alienated. “Last night we were drinking / Tried to think away the pain / Made that age-old mistake / Tried to disconnect my body (Anoche estuvimos bebiendo, traté de pensar en el dolor, y cometí ese mismo error, intenté desconectar mi cuerpo)”, siguió cantando Zayn profundamente sin mirar a su alrededor, sólo al micrófono, pero bastaba sólo una mirada atrevida y una sonrisa burlona para que el grito estallara nuevamente en el estadio.
BoRdErSz, tema de la década pasada, fue uno de los momentos que rompió un poco con el ambiente de melancolía cuando Zayn se puso más atrevido y cantó uno de sus grandes clásicos como solista; sus fans se le entregaron en cada estrofa y más aún cuando de forma ininterrumpida cantó Pillowtalk, en la que canta profundamente al amor; fue el tema más coreado de la noche y al finalizar, en señal de victoria, Zayn levantó el puño y todas gritaron para acompañarlo en ese signo de empoderamiento en medio de su vulnerabilidad. dRuNK fue el último tema en el que todos en el Estadio GNP Seguros permanecieron escuchando el poderoso aliento de Malik, viéndolo sentir cada letra, para entonces, ya entre algunos sonidos de sintetizador. Y fue la última porque después siguieron iT’s YoU, la cual nombró como su canción favorita.
Ahí, el silencio fue aún más profundo, sólo se escuchaban los gritos aislados de algunas fans de la grada, pero la noche quedó sólida y atónita ante la voz de Zayn sonando junto al teclado; nadie cantó para seguirlo, sólo disfrutaron la cátedra y el piano de fondo, sencillo, relajante, terminó, y esa paz se rompió con un grito profundo de más de un minuto, para que ahora sí, entre energía y baile, Zayn se despidiera con Scripted, Sweat y Die for me, cumpliendo con la capital después de un año de haber cancelado su show.
Information from Excélsior (México). Edited by: Noticias Today.
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