POSADAS.— Mitre todavía no reparte la invitación para ser anfitrión de la gran gala. Sí busca la mejor pilcha, está en todos los detalles, de a poquito gana más protagonismo, pero aún no se tira de lleno para concentrar todos los flashes.

Impone respeto y busca el equilibrio, aunque aún esté a la búsqueda de ese plus que le dé algo más. Sabe que está a un paso de la clasificación a la zona campeonato del Federal A, que comanda el grupo y que pocas veces fue el rival el que le impuso condiciones.Entonces, en partidos como el de ayer -igualó 0-0 con Juventud Antoniana-, en que las cosas vienen un poco empantanadas, se serena y no sale de sus cabales.

Busca ganar, pero es consciente de que el punto sirve. Y en ese juego de cartas, la prioridad es ver cómo se llega al resultado, pero no a cualquier precio.Y fue Antoniana el que mostró una mejor cara en la parte inicial.

Con el tridente Palacios-Mune-Vicedo inquietó por el sector izquierdo, con combinaciones que generaron las principales aproximaciones como un remate de Vicedo apenas inició el encuentro y de forma posterior un cabezazo del central Fernández al que le faltó potencia.El local buscó contrarrestar desde el mediocampo, aunque la idea de Zarza como volante central no dio buenos dividendos, porque costó que la pelota saliera limpia. Más allá de que el campo de juego se mostró resbaladizo, en contadas ocasiones hubo asociaciones entre éste y Arraya, por lo que los delanteros tuvieron una lucha constante con las defensas rivales, más cómodas en el roce.

Sólo una acción en la que Peñaloza atropelló y se fue desviado por poco y un posterior remate de Arregui rompieron el molde.Así las cosas, con pocas luces, parecía difícil que el marcador se quiete. Si bien hubo un intento en el complemento, ambos un poco más propensos al contraataque, el cero tenía muchas ganas de quedarse.

Ni los cambios posicionales o el oxígeno que llegó desde el banco ayudaron; Hubo algo de Palacios y algún intento de Cáceres, pero muy poco. El duelo terminó con mayor fricción y el local apostando a algún envío aéreo.

No había más tiempo; igual, con mayor tiempo agregado parecía que todo iba a quedar igual. A Mitre -que vistió una casaca retro homenaje a su participación en el Nacional 75- le sirve y sigue como animador cuando le quedan nueve puntos en juego.

Y la clasificación está ahí, golpeandole la puerta.