Cuando se llevó a cabo el sorteo del Mundial, Monterrey vivió durante unas horas la emoción de pensar que recibiría a la poderosa selección de Países Bajos. Los neerlandeses quedaron ubicados en un grupo que tendría dos partidos en la ciudad y, antes de que se revelara el calendario definitivo, muchos aficionados imaginaron que la escuadra naranja sería una de las grandes protagonistas de la sede regiomontana.

La ilusión duró poco. Apenas un día después, la publicación del calendario confirmó que ninguno de los partidos de Países Bajos se disputaría en Monterrey.

No obstante, la ciudad terminó recibiendo un premio de consolación que pocos tenían contemplado: el encuentro entre Japón y Túnez fue designado como el partido número mil en la historia de las Copas del Mundo. La FIFA preparó una breve ceremonia previa al encuentro para conmemorar la cifra histórica.

En las pantallas gigantes del Estadio Monterrey se proyectó un video que recorrió algunos de los momentos más importantes de la historia de los Mundiales, incluyendo imágenes de México 1970, México 1986 y la actual edición de 2026. El material audiovisual sirvió como un recorrido por distintas generaciones de futbolistas, selecciones y aficionados que han construido la historia de la competencia más importante del planeta.

No obstante, para algunos asistentes la celebración pareció quedarse corta considerando la magnitud de una cifra tan simbólica. Uno de los momentos más destacados llegó con la aparición de Sergio Ramos.

El defensor español, campeón del mundo con España en Sudáfrica 2010 y recientemente jugador de Rayados, envió un mensaje especial para la ciudad que fue proyectado en las pantallas del inmueble. “Me llena de alegría ver a México y especialmente a Monterrey en el estadio de los Rayados, albergando el partido número mil en la historia de la Copa Mundial de la FIFA. Es un logro muy especial, me alegra verlo en ese estadio.

Una parte de mi corazón siempre estará en México y en Monterrey”, expresó el español. La aparición de Sergio Ramos provocó una de las mayores ovaciones de la ceremonia previa.

El mensaje del campeón del mundo en 2010 generó una visible emoción entre la parcialidad regiomontana, que durante meses lo adoptó como uno de sus ídolos luego de su paso por Rayados. Cada vez que apareció su imagen en las pantallas del estadio fue acompañado por aplausos y gritos de los aficionados presentes.

Más allá del video y del mensaje del ex capitán de la selección española, no hubo mayores actos protocolarios dentro del inmueble. De hecho, llamó la atención la ausencia pública del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Aunque el dirigente se encontraba en el estadio para presenciar el encuentro histórico, al menos hasta el final del primer tiempo no había aparecido ni sobre la cancha ni en las pantallas del inmueble, algo que muchos aficionados esperaban considerando la relevancia del compromiso y el simbolismo de alcanzar los mil partidos en la historia de la Copa del Mundo. La conmemoración quedó resumida principalmente en un homenaje audiovisual que recordó algunos de los momentos más importantes del pasado y en el mensaje de una figura estrechamente vinculada con Monterrey.

Una celebración sencilla para una cifra gigantesca, pero suficiente para que la ciudad quedara para siempre ligada a una de las marcas más emblemáticas en la historia de los Mundiales.