CORRIENTES.— En la vida empresarial como en muchas situaciones personales, no alcanza con saber qué hacer, sino que es vital también acertar cuándo hacerlo. Una determinación correcta, tomada demasiado a destiempo, puede perder valor, llegar sin impacto o incluso convertirse en una señal de debilidad.

El verdadero liderazgo no consiste solo en razonar bien, sino en actuar cuando todavía existe margen para transformar el curso de los acontecimientos.