The Guardian dedica portada a Claudia Sheinbaum

El diario británico The Guardian dedicó su portada impresa y su reportaje principal a la presidenta Claudia Sheinbaum, “una de las líderes democráticamente elegidas más populares del mundo”. “Su índice de aprobación ronda 70 por ciento o más, y destaca frente a la ola de líderes conservadores y de extrema derecha elegidos en América en los últimos años. Para muchos izquierdistas de todo el mundo, es una inspiración”, escribió la autora, Rachel Nolan.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, “ha manifestado su admiración por Sheinbaum en numerosas ocasiones, afirmando que ´ha demostrado lo que se puede lograr cuando se está dispuesto a luchar". The Guardian destacó la habilidad de la presidenta para mantener “cabeza fría” en sus contacto y conversaciones con el presidente Donald Trump.
Dice el diario que la mandataria “sigue siendo una académica de corazón”, quien “se acuesta temprano y se levanta a las 4 de la mañana para enviar mensajes a todo el mundo, desde sus asesores principales hasta los funcionarios de menor rango que trabajan en departamentos poco conocidos”. La dirigente Marta Lamas expresó al diario que la presidenta “surgió de la izquierda, pero no del movimiento feminista”.
Esa diferencia se expresa en que “en lugar de centrarse explícitamente en políticas dirigidas a las mujeres, Sheinbaum tiende a pensar en términos de amplias disposiciones sociales, como la atención médica universal, el cuidado de ancianos a domicilio y los centros de educación infantil”. Hace tres años, Nolan misma preguntó a la actual mandataria a qué aspiraba.
Respondió que “ser la primera mujer presidenta sería histórico en nuestro país”; su segunda respuesta: “Para continuar las políticas de Andrés Manuel López Obrador”. Aunque encuentra diferencias, pues “en el plano personal, Sheinbaum es muy diferente a su predecesor.
Donde AMLO, como se le conoce, era extravagante, ella es reservada. Donde él era impulsivo, ella es cautelosa.
Donde él era un político de pura cepa, ella es una exprofesora”. AMLO surgió del estado de Tabasco, enfatizando el papel central de los pobres y los indígenas —lo que a veces se denomina México profundo— en oposición a la élite occidentalizada.
Sheinbaum proviene de una familia que, si bien no era adinerada, formaba parte de la élite cultural de la capital, expresó Nolan. Expresó que en el partido gobernante, existe una clara división entre los tecnócratas (la gente de Sheinbaum) y los verdaderos creyentes, que se autodenominan los puros (la gente de AMLO).
Pero también es cierto que Sheinbaum ha interiorizado tanto la política de AMLO que sus intervenciones resultan innecesarias. “AMLO ascendió a la prominencia a través de la política partidista, primero con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que dominó el país mediante un régimen de partido único desde la Revolución Mexicana hasta las primeras elecciones verdaderamente abiertas en el año 2000”, recordó. López Obrador, en otras palabras, “ascendió desde el Estado.
Sheinbaum, en cambio, se forjó como activista contra el Estado”. Nieta de judíos búlgaros y lituanos que huyeron de Europa a Latinoamérica, Sheinbaum se crio sin práctica religiosa, pero con un fuerte sentido del deber político.
La presidenta a menudo se describe como “hija del 68”. Luego de obtener doctorado en Berkeley, Sheinbaum podría haberse quedado en Estados Unidos para dar clases, pero regresó a casa para incorporarse al profesorado de la universidad pública donde había estudiado. “Allí, los académicos no ganan mucho dinero y un documental recuerda esta época como una lucha constante: aceptando trabajos extra para llegar a fin de mes, viviendo en su modesta casa en las afueras de la capital, y sobre todo, la angustia de intentar recoger a los niños del colegio a tiempo”, publicó The Guardian.
Information from Excélsior (México). Edited by: Noticias Today.
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