El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, decretó este sábado el estado de excepción en todo el territorio nacional luego de más de seis semanas de protestas y bloqueos de carreteras, afirmando haber agotado “todas las vías del diálogo”. La decisión se produce apenas unas horas después de la firma de un acuerdo con la principal central sindical del país, la Central Obrera Boliviana (COB), que anunció el levantamiento de las medidas de presión destinadas a forzar la dimisión del jefe del Estado.Seguir leyendo...