El emprendedor que ya ha capacitado a 3.000 personas en talleres presenciales en más de 50 espacios de siete ciudades de Colombia. Cristhian Franco Castaño es el fundador de Criando Hijos Millonarios.CortesíaRecuerdo que cuando estaba en el colegio, nunca pasé por una clase de educación financiera.

También tengo muy presente que mi relación con las matemáticas nunca fue soñada y que las maestras que me enseñaron eran las más bravas de todo el profesorado. No solo lo sentía yo, lo decían mis compañeros de pupitre.

Y si mi relación con los números tenía bases débiles, imaginen cómo sufrí en trigonometría, en cálculo y en todas aquellas materias donde las ciencias exactas eran protagonistas. Estudié comunicación y lenguaje un poco huyendo de esa realidad.

Me especialicé en periodismo. Pero siempre había una afinidad ahí, un tanto oculta, con el mundo de los números más enfocada en los negocios.

Después de 12 años haciendo periodismo en El Espectador, ocho de ellos en la sección de Negocios y Economía, me fui a estudiar un MBA, aprendí de números y, sobre todo, a darles más valor del que yo mismo creía. Por eso me llamó tanto la atención cuando en redes sociales me encontré a Cristian Franco, el creador de una cuenta llamada Criando hijos millonarios, una plataforma de educación financiera para niños y niñas con, claro, la ayuda de sus padres o cuidadores.

¿Qué es eso de criar hijos millonarios, Cristhian? Pues mira que ese término siempre o más bien la frase siempre genera mucha inquietud y eso nos ha traído pues cierta visibilidad.

Nosotros buscamos criar hijos millonarios desde la educación financiera porque eso no lo recibimos nosotros cuando estábamos pequeños, buscamos que ellos aprendan sobre ahorro, sí, que es lo habitual, pero asimismo que aprendan sobre inversión, que aprendan a través de una mesada cómo administrar el dinero, que aprendan a ganarse el dinero, que aprendan a emprender y que nosotros invirtamos por ellos desde ya.Para leer: Mundial 2026: ¿cómo los emprendedores pueden aumentar sus ventas durante la Copa del Mundo?Claro, con un componente también que es el corazón, que es saber compartir, que es ser generosos, que es poner todo eso en valor para también ayudar a las personas. Entonces, a eso es lo que nosotros llamamos criar hijos millonarios en mente y en corazón.

No solamente que sepan manejar el dinero, que sepan administrarlo, sino también que puedan hacer cosas buenas con él. Usted es de esas personas que se logró abrir un espacio en las redes sociales que hoy en día pues esa es la la que llaman la Creator Economy o el nuevo renglón económico para que entendamos mejor.

¿Cómo arrancó todo? Cuéntenos la historia.Edwin, todo inició porque yo inicié el camino de la educación financiera quizás ya tarde como muchos empezamos, y después de haber estudiado tanto, yo dije: qué bueno haberlo hecho desde que yo estaba joven.De hecho yo trabajé cuando estaba joven y hacía un buen dinero hace unos 20 años, pero nunca lo invertí, simplemente ahorraba durante un tiempo y en algún momento todo me lo gastaba.

De la manera tradicional en la que medio nos enseñaron a todos. Así es como digamos intuitivamente los padres le enseñan a uno.

Entonces yo dije: esto no puede pasar con mis hijos. Así que antes de que mi primer hijo naciera, empezamos a invertir por él.

¿Cómo así? Empezamos a invertir por él en bolsa de valores.

Obviamente yo ya había estudiado todo este tema, lo comenzamos a hacer y bueno, ahí se han generado unos crecimientos, un rendimiento. Pero a la par de eso tiene que ir acompañado de un proceso de educación financiera.

Ya con mi hijo mayor que tiene 2 años, estamos en la fase de que él aprenda a ahorrar desde el juego, pero eso solamente en la primera fas. Vienen en los siguientes años acorde a su edad ya algo más estructurado en cuanto a la mesada, el ahorro, las recompensas, el emprendimiento, pero por ahí es donde empezamos.Entonces es que ellos desde ya comiencen a educarse financieramente, porque si no, la van a embarrar cuando estén grandes como nos tocó a nosotros.

Para leer: La francesa que apostó por Colombia y terminó ganando un prestigioso premio de diseñoYo quiero que me cuente más detalles de esa historia. Usted dice, “Bueno, no, tal vez no no fui yo el el más educado financieramente hablando, lo mejor creo yo.” Y entonces usted dice, si lo hago con mis hijos lo podría hacer con los hijos de los demás.

¿Cómo nace el emprendimiento? Bueno, pues simplemente yo dije: esto es una idea interesante, ¿por qué los demás no lo están aplicando?

Todo el mundo debería saber cómo empezar a educar financieramente a sus hijos, e invertir por ellos desde ya, porque yo siempre digo: “Los niños tienen un activo maravilloso a su favor que es el tiempo, y el tiempo y las inversiones son los mejores aliados” Entonces, ¿por qué la gente no lo está haciendo?Y ahí es cuando nosotros comenzamos a hacer contenido en redes sociales hablando de cómo la gente puede invertir por sus hijos desde hoy, cómo aplicar algunos tips de educación financiera, y la gente inició a llegar, la gente inició a a reaccionar, a compartir, a generarnos una buena vibra, hasta que esto inició a crecer, empezamos ya a hacer cursos virtuales, ya hoy estamos en presenciales, hemos llegado ya a más de 3000 personas en talleres presenciales, más de 50 talleres hemos realizado en el último año en siete ciudades de Colombia, esto cada vez está creciendo más porque estamos resolviendo o, más bien, sembrando la semilla para que la gente resuelva un problema que ya ha tenido históricamente y es el manejo del dinero, pero como también tocamos un punto de dolor, que son los hijos, y el hecho de que uno quiere darles lo mejor a los hijos, pues la gente definitivamente está llegando mucho y cada vez demandando más este tipo de educación para sus hijos.Bueno, yo voy a tomarme aquí el atrevimiento de usarme como ejemplo: tengo una hija de 12 años a la que le tengo un CDT y tengo una hija de 1 año a la que también le tengo un CDT, pero si yo me sentara con Cristhian y le dijera: ¿Qué hago? El punto principal por el que tenemos que arrancar es generar conciencia en los adultos que ahorrar es perder dinero.

Cada vez el valor del dinero se está perdiendo y entonces tenemos que movilizarnos hacia la inversión y aprovechar el efecto del interés compuesto que tiene ese potencial con nuestros hijos, por todo ese tiempo que puede crecer el dinero.Para leer: El emprendedor que elevó el concepto de reputación para generar “valor real” en los negociosAsí que lo primero es, muy bien, ya estamos movilizando ese dinero, tal vez en un CDT, yo pensaría también en buscar algunas alternativas que permitan generar un crecimiento en el largo plazo, porque solamente con CDT es pues no va a haber un crecimiento tan de largo plazo, tan exponencial y cada vez vas a estar renovándolo y tal vez puede que no sea lo único que tienes que hacer. Y las tasas son variables.En fin, pero yo creo que es una parte de un componente un poco más integral que tienes que poner en práctica.

A mí la Bolsa de Valores me encanta por el potencial que tiene de largo plazo. No es una renta fija, por supuesto, pero cada vez tiene más potencial y pues las caídas finalmente son temporales, los movimientos son temporales, y ahí es donde tenemos una gran oportunidad de crecimiento con nuestros hijos.Pues eso está interesante, Warren Buffett que es probablemente el sensei de todo el mundo financiero a gran escala, dice eso, que solo cuando bajaba la marea era que se sabía quién tenía bañador puesto o no.

Es decir, esas crisis, esas bajadas, pues finalmente lo que le enseñan a uno es a apostarle a largo plazo para menguar, digamos, todas esas bajadas. Cuéntenos cómo es un curso, cómo es un taller y cómo convocan, cómo logran convencer, no solo al padre, que en últimas -o a la madre-, que es quien toma la decisión de estar ahí, sino al niño, captar su atención es muy difícil, de nuevo lo hablo como papá.

¿Cómo lo hacen, Cristhian?Nosotros tenemos dos experiencias por decir, estrella, que son los talleres de niños y padres, y los talleres de jóvenes y adultos. Principalmente este taller de niños, nosotros buscamos es realizar una experiencia divertida, porque a los niños no los podemos hacer sentar a hacer planas, no se van a concentrar, no lo van a aprender.

Entonces, nosotros digamos que apelamos un poco a la neurociencia y buscar que el niño se divierta en este taller, para que vincule emocionalmente el dinero con una emoción positiva, que ellos salgan pensando que hablar del dinero es divertido, que aprender del dinero es divertido. Para leer: ¿Cómo incentivar el emprendimiento en los jóvenes que no estudian ni trabajan?Por ejemplo.Por ejemplo, lo que hacemos en la actualidad es nos lo llevamos a una pizzería, tenemos un taller que es en una pizzería, y asimismo de muchas otras actividades que hacemos, la actividad central es que les pedimos a los niños hacer un presupuesto con dinero didáctico idéntico al real para los ingredientes de la pizza que luego vamos a preparar y que luego nos vamos a comer.Entonces, ahí ellos ponen en práctica, obviamente, sumar, restar, ver los billetes de Colombia, identificarlos y también presupuestarse para que la salsa vale tanto dinero, el queso vale tanto, y ahí alrededor tenemos unas actividades, por ejemplo, de inversión.

Porque, por ejemplo, en algún momento el dinero no les alcanza y les proponemos qué se puede hacer adicional para conseguir dinero.Para leer: ‘El reto no es que los jóvenes sean empresarios, sino que tengan mentalidad emprendedora’Muchos dicen: “Ah, yo lavo platos, yo pido descuento”. Pero los llevamos a que ellos piensen y decidan que la inversión es una de las alternativas, y les explicamos, hay una inversión simulada y a ellos ahí se llevan esa palabra inversión en su vocabulario.

A mí no me interesa que ellos aprendan la palabra inversión y que sepan cuál es el significado de inversión. A mí me interesa es que se les meta esa palabra en su vocabulario y que en el futuro la puedan poner en práctica, porque a nosotros ni siquiera nos la mencionaron.

Oiga, Cristian, yo quiero que sigamos en los ejemplos porque me parece de verdad muy atractivo, sobre todo porque los que no somos financieros o los que no somos ingenieros no tuvimos de verdad ninguna formación cercana al mundo de la planeación financiera. Hoy en día pues cuando ya uno ha cruzado todos estos temas se empieza a educar, yo también me metí en el mundo de los números, hice un MBA para entender el mundo de los negocios, pero usted es periodista.

O sea, usted se formó como yo en el mundo de las humanidades. ¿Cómo fue esa entrada al mundo de los números?

Que en últimas es contarle con números a los niños que la vida puede ser distinta y sobre todo a los padres que su futuro puede ser distinto.Bueno, pues desde el punto de vista de mi carrera, de mi formación como periodista, muchas veces trabajé números, trabajé también temas económicos, estuve trabajando también en entidades públicas, hablando de números, estuve también en el sector privado trabajando temas del sector financiero. Y ya luego, digamos que empieza una formación a nivel particular, también como con la maestría que tengo que está relacionada con la economía, estudiando también otros temas de la bolsa de valores, inversiones inmobiliarias y también con un poco de aprendizaje experiencial, con mis sobrinos, con mis hijos, aprendiendo un poco de también empatía, porque no es lo mismo tú enseñarle a un adulto que se puede concentrar 4 horas y ponerte atención a hablarle a un niño.Para leer: Cuando el jefe es quien tiene que liderar los cambios que trae la Inteligencia ArtificialY digamos que ahí he descubierto una vocación interesante, gracias a mis sobrinos, de poder digamos, hablarle al nivel de ellos, bajarme al nivel de ellos y tratar de ver esa perspectiva que ellos tienen, entender el mundo un poco más sencillo, hablarles en palabras más sencillas, en palabras divertidas, proponerles retos.

Entonces, eso ha sido, digamos, que una experiencia muy muy aleccionadora de entender el mundo desde el punto de vista de ellos y tratar de enseñarles del dinero desde la edad que tiene cada uno de ellos.¿Qué ha pasado después? ¿Qué ha pasado después de que un papá o una mamá están en ese espacio de criando hijos millonarios y, por ejemplo, el ejemplo de la pizzería que nos daba, el presupuesto, la deuda, seguramente la venta de la pizza?

¿Qué pasa después de que un niño y su papá obviamente están juntos en un espacio de este tipo? ¿Qué han podido saber?

¿Han podido hacerle seguimiento a esas parejas o a esas personas? Tiempo después, ¿qué sucede?Bien, pues mira que principalmente en este taller de niños y padres nosotros hacemos que los niños vayan con sus padres, porque esto tiene que ser una experiencia de familia.

Esto tiene que ser ser una oportunidad de aprendizaje alineada con todos los integrantes del hogar y mira que ahí hemos tenido la oportunidad de conversar con muchos padres después, me los encuentro incluso en la calle o me escriben y me dicen: “Mira, con lo que hemos visto en los talleres, ellos han podido generar más conciencia, de pronto cambiar hábitos de consumo muy grandes para pensar un poco más en la inversión, pensar en el emprendimiento”.Para leer: “El miedo no es una buena decisión”: Juan Fantoni, cofundador de PomeloMuchos de esos padres nos han contado historias también de ellos mismos, porque durante los talleres damos tips para los padres. Y ellos, por ejemplo, muchas veces nos ha pasado, principalmente en el taller de jóvenes, se dan cuenta en nuestros talleres que han cometido un error todas sus vidas, que es ahorrarles a sus hijos en cuentas tradicionales donde el dinero no crece y se han dado cuenta tres, cuatro, cinco años después de que ese gran fondo de ahorro que es un esfuerzo muy bonito, pues ha perdido su valor adquisitivo.Y digamos que a partir de esos talleres, ellos simplemente pues se genera una conciencia, se llevan esa información porque nunca recibimos esa información y han podido movilizarse hacia la inversión y por supuesto hacia la educación financiera de sus hijos, y ellos lo entienden como un legado importante que les van a dejar a sus hijos.Cristian, ha usado ya varios términos del mundo financiero, habló de interés compuesto, el interés compuesto es, les voy a dar un ejemplo, el CDT, ejemplo real y entonces el CDT da una utilidad al terminar el año, si es que uno lo puso a un año.

No se trata de sacar esa ganancia y gastármela, sino dejarla ahorrada con el monto que yo había puesto inicialmente y ahí se suma, ese es el interés compuesto. Ya empieza a rentar sobre un monto adicional y no sobre el monto base, ¿sí o no, Cristian?Tal cual.

¿Qué ha sucedido en el negocio? ¿Qué ha sucedido en el emprendimiento?

Porque en últimas uno hace negocios para ver utilidad o si no pues eso no no sería negocio, no sería emprendimiento. ¿Cómo le ha ido?

Aparecemos como arroba criando hijos millonarios con I, nos encuentran así en TikTok y en Instagram. Listo, creando esos millonarios.

¿Cómo es ese negocio? ¿Cómo se convierte con los cursos, ya monetizan por las redes sociales, los invitan a más más charlas?

¿Cómo ha logrado que ese negocio sea negocio y de utilidad? Muy bien, nosotros hoy en día tenemos diferentes fuentes de ingreso que las principales provienen de nuestros talleres presenciales, de niños, de jóvenes, de padres.En la actualidad también tenemos ya acuerdos, contratos con algunos de los fondos de empleados más grandes del país, y con ellos realizamos también esas actividades con sus asociados, con sus hijos.

Tenemos también otros ingresos por talleres virtuales, por venta de ebooks, por asesorías presenciales, asesorías y seguimientos virtuales y, bueno, también próximamente vamos a sacar un libro. Eso también digamos que va a ser un hito bien importante para nuestro negocio.Para leer: El programa gratuito que fortalece las capacidades emprendedoras de las mujeresY hemos visto desde 2024 que lanzamos esto, digamos, muy sin ser constituido aún, que hay un negocio que está creciendo, que está escalando.

Desde 2024 a 2025 crecimos 12 X, que al principio, digamos, es relativamente muy fácil. De 2025 proyectando con el cierre de 2026, vamos a tener un crecimiento de 2,5 X.Hoy en día tenemos un margen bruto aproximado al 70%.

Tenemos un margen EBITDA del 61% y una utilidad neta, un margen neto aproximado del 40%. Eso, imagínese esos números, o sea, los números son tan buenos que no hay ninguno malo.

Así de sencillo para decirlo. O sea, eso quiere decir que la educación financiera en Colombia sí importa, que la educación financiera de los papás hacia los hijos sí importa, pero sobre todo la gente está pensando en el futuro.Cristhian, háblenos un poco más de qué pasa cuando usted entra, toca la puerta y le dice a la gente: “Mire, yo quiero que su hijo sea millonario”.

¿Tiene una buena vida bienvenida de la gente, la gente duda, la gente no le cree, la gente dice: “Bueno, muéstrame a ver qué pasa”?. ¿Cómo ha sido ese proceso de emprender y tocar puertas.

¿Se le han cerrado muchas o se le han abierto todas? Bueno, contamos con la fortuna de que este es un nicho aún muy inexplorado.

Para leer: Nu, el neobanco detrás de los COP 473 mil millones de inversión en el 2026Ajá. Hoy en día encontramos muchas personas que abordan el tema de las finanzas personales a nivel abierto con un nicho, digamos, para todas las personas, pero nosotros estamos tocando un punto de dolor muy específico que son los niños.

Y ahí claramente no se necesita únicamente saber de finanzas personales. También tú tienes que saber un poco de pedagogía.Yo he sido también profesor a lo largo de de mi carrera profesional, mis padres fueron profesores, y tengo un poco de de esa vena y me gusta hablar con los niños, me gusta sentarme con los niños.

Entonces, al tener un nicho tan específico y también tan inexplorado, eso nos ha permitido tener muchas puertas abiertas. Hoy en día mucho de lo que tenemos es porque nos han buscado.

A veces yo me pregunto por qué no somos un poco más proactivos, por qué no buscamos más. Si fuéramos un poco más ambiciosos, seguramente estaríamos a un nivel mucho más alto, pero ese es el paso al que vamos avanzar.Para leer: El emprendedor colombiano que quiere visibilizar a más de 310 mil camionerosEntonces hoy en día se nos han abierto muchísimas puertas.

Las redes sociales obviamente son una vitrina, pero no únicamente nos quedamos ahí. Después de la pandemia creo que mucha gente quedó cansada de la virtualidad.

Y hoy en los talleres presenciales hemos visto que la gente se conecta mucho en la presencialidad. La pasa bien, los niños sobre todo tienen que estar todo el tiempo divirtiéndose.

Entonces en estos espacios hemos visto una gran acogida. El término, como tú lo dices, hijos millonarios genera mucha inquietud.

Algunos lo rechazan.Unos dicen, “No, yo no quiero que mi hijo sea millonario.” Pero creo que ahí de pronto está estamos explorando una creencia limitante, decir que los niños no pueden ser millonarios. No está mal decir que quiero ser millonario, de hecho me parece que está bien...Entonces, en ese sentido nosotros inculcamos a la gente: “Oye, tú puedes educar financieramente a tu hijo y hacer que puedas invertir tú por él desde ya para que en el futuro tenga una solidez financiera que de pronto nosotros no tuvimos, no porque vayas a hacer unos grandes aportes en dinero, sino porque el interés compuesto va a ser su efecto, ¿sí?

¿Y qué es mejor, tener dinero o no tenerlo? Yo creo que es mejor tener dinero.

Entonces, por eso yo los invito a todos a crear hijos millonarios. En mente y en corazón.

Como decía el filósofo Pambelé: “Es mejor ser rico que pobre”. ¿Cómo es eso?

Lo expresó al comienzo, pero, Cristhian, para ir al detalle obviamente mirando a la cámara. ¿Cómo así que en mente y en corazón?

Nosotros utilizamos el lema criar hijos millonarios en mente y en corazón porque sí estamos buscando educarlos financieramente, que aprendan sobre ahorro, sobre inversión, sobre emprendimiento, que ellos sean inteligentes con el dinero, que podamos invertir por ellos desde ya, pero también hay un componente esencial y es ponerle corazón, ponerle propósito a todo eso que estamos haciendo con el dinero, cómo también le damos un buen uso, cómo podemos hacer actos de beneficencia, cómo podemos ser generosos con los demás, cómo podemos compartir desde el corazón y no de lo que nos sobra.Eso es lo que nosotros llamamos criar hijos en mente y en corazón, no estamos simplemente buscando criar hijos una cuenta bancaria llena. Estamos buscando criar hijos que pongan propósito en ese dinero y que lo puedan usar de la mejor manera para hacer el bien.

Para leer: La historia de Charlie Álvarez y cómo logró más de 8 millones de seguidores en redesSí, ahí está. No se trata de ser millonario con muchos billetes en la mano, sino ser millonario de verdad en todo el propósito de la palabra, como lo dice la palabra: propósito.Cristian, es momento de una sección que nosotros llamamos El Pitch, con preguntas fuera de la caja tratando de buscar respuestas fuera de la caja.El PItch.El Espectador Si su negocio fuera una serie de televisión, ¿de qué género sería y en qué temporada iría?De pronto de drama.

Esa en el que de pronto en el principio uno no sabía para dónde iba. Andando a ciegas pero ahí en algún momento en el que hay un punto de inflexión y comienzas a buscar cómo reparar todo lo que no hiciste y hacerlo bien por tus hijos.

Y termina obviamente con un final feliz.Iría yo creo que en la segunda temporada, estamos todavía como avanzando, estamos muy jóvenes, apenas llevamos de constituido menos de un año, pero si hemos ya tenido como diferentes etapas, por lo cual yo digo, vamos en la segunda temporada, pero creo que esto tiene mucho mucho de largo y van a ver muchas más temporadas. Si usted pudiera recordar un error que cometió y decir por acá no vuelvo a pasar nunca, o del que más aprendió, ¿cuál sería y por qué?Uy, yo cometí un error gravísimo con las tarjetas de crédito, que de hecho en el taller de jóvenes nosotros hablamos de cómo usar las tarjetas de crédito bien.

Recuerdo que una vez por allá en 2018 compré unos tiquetes, como uno dice, rayando tarjeta, yo dije, “Me lo merezco, para ese trabajo.” Y compré unos tiquetes para Nueva York a 12 cuotas. Ya luego hace poco me puse a buscar el extracto y pagué mucho en interés y por allá me enloquecí con la tarjeta de crédito.Me vine con computador, me vine con parlante y eso casi no lo termino de pagar porque era una bola de nieve que crecía aún más.

Yo no sabía qué estaba pasando detrás y es la historia de muchos, y hoy en día yo me encargo de contarle a la gente el error que cometí y cómo tiene que usar bien sus tarjetas de crédito. Para leer: Ser el jefe ya no es atractivo: estudio revela lo que piensan las nuevas generacionesCristian, si usted pudiera cambiar una regla de los negocios, de las tradicionales para que las cosas tal vez fueran más eficientes, no fáciles sino eficientes, ¿cuál regla cambiaría y por qué?Que ninguna cuenta de ahorros en Colombia haya rendimiento cero o haya rendimiento por debajo de la inflación.

Realmente eso es una trampa que la gente no logra ver, la gente cree que por tener un dinero ahorrado, simplemente ya está haciendo algo bien por sus hijos. Realmente es un esfuerzo muy loable, pero se está depreciando cada vez más y eso digamos que a uno como usuario que no conoce el sistema financiero, pues eso es una zancadilla para uno.Entonces uno debería decir, “Oiga, tiene que tener una rentabilidad mínima, aunque sea la inflación como para que el dinero no se deprecie”.¿Cuál es esa persona o personas o figura o empresa que usted le ha parecido inspiradora en su proceso de emprender y sobre todo en el proceso de criando hijos millonarios?Bueno, pues yo creo que hay unos grandes mentores.

Yo, por ejemplo, he estudiado mucho la historia de David Ramsey, de Tony Robbins, de cierta manera también Robert Kiyosaki, que puede ser un poquito trillado, pero me parece interesante su historia. Creo que esos son algunos de los que me parecen chéveres y me inspiran un poco a seguir por este mundo de la educación financiera para niños.

Y la última, si usted pudiera hacer una reforma al sistema educativo colombiano. Me imagino por dónde va la respuesta, pero se la tenía que hacer.

¿Cuál cambio propondría? Yo algún día lo hablaba con un par de altos funcionarios de este país de nivel ministerial y les decía: “Háganle una reforma a la educación donde incluyan el emprendimiento”, les decía yo.

Pero si usted pudiera hacer esa reforma, ¿cuál sería? Yo creo que es enseñar las finanzas básicas a los niños según su edad, porque hoy en día en algunos colegios, digamos, privilegiados, se da la materia del emprendimiento, pero se queda ahí, en los demás colegios ni siquiera dan emprendimiento.Entonces deberíamos poder enseñarles según su edad algo de finanzas.

Mira que yo siempre lo digo, nosotros nos la pasamos estudiando la mitocondria, la tabla periódica, una cantidad de temas de filosofía, de historia que sí son muy importantes, no digo que no, pero que puede que no sean de aplicabilidad diaria. Yo sufrí, yo sufrí muchísimo con el álgebra, sufrí demasiado con trigonometría y eso hoy en día no tiene aplicabilidad diaria, pero tú todos los días en algún momento vas a usar dinero.¿Por qué a nuestros hijos no les enseñan de dinero?

Esa es la pregunta que yo me hago y que yo cambiaría en el sistema educativo. Bueno, ahora sí volvemos al curso de la entrevista y asimismo con esta pregunta yo creo que ya terminamos.

Cristian, un consejo, una recomendación, una opción, digamos, para que la gente que está ahí intentando lanzarse al agua, al aire del emprendimiento, pero que todavía le da miedo porque pues está pensando en que tiene un trabajo, digamos, estable, o obviamente tiene que responder por algunas deudas porque pues está pagando el crédito de la casa o el carro, pero que como usted en últimas pues dejó el trabajo o el trabajo formal y se lanzó a emprender. Un consejo para esas personas que no que no han tomado la decisión por muchas variables.

Bueno, yo c reo que este consejo se compone de varias partes. La primera es encontrar algo que genere valor.

Si tú no generas valor, pues simplemente no vas a poder crecer. Segundo, hay que dar el primer paso.

Muchas veces uno espera tener todas las condiciones dadas para poder realizarlo, las condiciones perfectas para poder hacerlo, tener un capital para realizarlo y la verdad es que no.Hoy todo el mundo tiene un computador y el computador se sigue bloqueando, después de que lo han lanzado hace años, los celulares se siguen bloqueando. Todos los días hay una permanente mejora, entonces el primer paso es bien esencial, y dinero puede que no necesites empezar para eso, puede que muchos negocios, incluso yo empecé sin necesitar dinero.

Lo otro es la constancia y la disciplina, muy importante en cualquier cosa que hagas.Y un consejo también para los para lo s que quieren comenzar en este mundo de la creación de contenido digital: necesitas mucha dedicación, necesitas pensar fuera de la caja, necesitas hacer cosas que la gente no haya visto, porque hoy en día realmente pegar en redes sociales es relativamente sencillo si lo haces de la manera correcta. Pues Cristian Franco de Criando hijos millonarios aquí estuvo en la redacción de El Espectador y sobre todo para el espacio de emprendimiento y liderazgo.

Cristian, un gusto. Edwin, muchísimas gracias a ustedes y a todos.Nos vemos en la próxima, hasta pronto.Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻‍💻 🤓📚