El cambio se produce luego de un fallo arbitral internacional que obligó a liquidar la concesión y a pagar una indemnización de COP 1,3 billones. Proyecto vial incumplido que deja graves consecuencias de movilidad y pérdidas económicas a los habitantes de cinco municipios aledaños.Mauricio Alvarado LozadaLos conductores que utilizan la Perimetral de Oriente para movilizarse entre Bogotá y municipios como La Calera, Guasca, Choachí o Cáqueza tendrán un nuevo esquema de administración de la vía.

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) confirmó la reversión del proyecto y el fin anticipado de la concesión privada que operó el corredor durante los últimos años.La decisión implica que la construcción, conservación y operación de esta estratégica carretera dejarán de estar en manos del concesionario Perimetral Oriental de Bogotá y pasarán a ser responsabilidad de varias entidades públicas.Más información sobre Bogotá: Conozca los cierres y desvíos por elecciones en Bogotá este 21 de junio.¿Quiénes serán los nuevos encargados?De acuerdo con la ANI, desde el pasado 12 de junio la administración del corredor quedó en cabeza de tres entidades: el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de La Calera. Estas instituciones deberán coordinar la conservación, mantenimiento y gestión de una infraestructura que supera los 106 kilómetros de longitud.La vía conecta municipios como Briceño, Sopó, La Calera, Guasca, Choachí y Cáqueza, convirtiéndose en uno de los corredores alternos más importantes para la movilidad entre Bogotá y el oriente del departamento.¿Por qué terminó la concesión?La reversión del proyecto tuvo lugar como consecuencia de la terminación anticipada del contrato dictaminada por un tribunal de arbitramento internacional, que falló a favor del concesionario y ordenó al Estado colombiano pagar una compensación cercana a los US$305 millones, equivalentes a más de $1,3 billones.

Se trata de uno de los procesos arbitrales más costosos que ha enfrentado el país en materia de infraestructura vial.La decisión puso fin al modelo de asociación público-privada bajo el cual se ejecutaba el proyecto y obligó a definir una nueva estructura para garantizar la operación de la carretera.Una vía clave para la movilidad regionalLa Perimetral de Oriente fue concebida para ofrecer una alternativa de movilidad a los corredores tradicionales que conectan Bogotá con los Llanos Orientales y el oriente de Cundinamarca.El proyecto incluye obras de rehabilitación, mejoramiento, operación y mantenimiento de un corredor que atraviesa varios municipios de la Sabana y la provincia de Oriente, facilitando el tránsito de carga, turismo y viajes cotidianos entre la capital y la región.Asimismo de mejorar la conectividad regional, la vía ha servido como ruta alterna cuando se presentan emergencias o restricciones en otros corredores estratégicos del centro del país.La importancia de la Perimetral de Oriente va más allá de los municipios que atraviesa. La vía forma parte de la red de corredores que permiten la integración entre Bogotá y Cundinamarca, una región donde diariamente se realizan más de un millón de desplazamientos entre la capital y los municipios vecinos.

Según estudios de movilidad regional, corredores como la Autopista Norte, la Calle 13, la vía al Llano y la Perimetral de Oriente son fundamentales para el transporte de pasajeros, mercancías y actividades turísticas. Por ello, cualquier cambio en su operación tiene impacto directo sobre la movilidad metropolitana y el desarrollo económico de la región.

La transición hacia la administración pública buscará garantizar que la infraestructura continúe operando sin afectar la conectividad entre Bogotá y el oriente de Cundinamarca.Le puede interesar: Atención usuarios: estos son los cambios en TransMilenio por apertura de Calle 26-Atrio.Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.