Filas interminables y alivio al bolsillo: masiva convocatoria en la primera Feria de la Carne en Salta

SALTA.— Desde antes de que saliera el sol, la escena ya estaba marcada: filas que rodeaban toda la manzana de la Plaza España y seguían creciendo. Eran apenas las primeras horas de la mañana y la postal ya hablaba por sí sola: carros de compras, bolsos, familias enteras y una expectativa compartida impulsada por la necesidad urgente de acceder a precios que hoy parecen excepcionales.La primera edición de la Feria de la Carne, organizada por la Municipalidad de Salta, arrancó con una convocatoria masiva y deja una postal contundente de la realidad social.
Se extiende hasta hoy a las 16 hs. A las 9 en punto se habilitó la venta, pero muchos vecinos habían llegado incluso a las 5 o antes.
La fila seguía creciendo y el movimiento era constante. En el lugar se congregaron miles de vecinos de distintos puntos de la ciudad que buscaron aprovechar los descuentos de hasta el 50% en cortes de carne vacuna, pollo y pescado.Adela Sánchez, vecina de Villa Esperanza, fue una de las primeras en llegar. “Vine a las 6.30.
Me enteré por las noticias de esta feria de ofertas de carne por el Día del Padre. Vengo a buscar para el asado y para la semana, para lo que me alcance.
Están baratos, lindos los precios. Para los que no tenemos mucha plata nos viene bien”, contó.
Y valoró la organización: “Como estoy grande me hicieron pasar antes, me dieron prioridad”.Historias como la suya se repetían a lo largo de la fila. Víctor Figueredo, vecino del barrio Limache, contó que se enteró de la feria por televisión y llegó con la expectativa de poder comprar “un poco de todo”. “Busco carne blanda para milanesa; asado no, porque generalmente lo más barato no es muy bueno”, explicó.Relató que arribó alrededor de las 7 y se encontró con una fila extensa: “Había muchísima gente, incluso algunos amanecieron acá”.
En ese sentido, remarcó que la situación económica empuja a aprovechar este tipo de iniciativas: “Es una exageración cómo aumentó el precio de la carne en el último tiempo. Los sueldos no suben, las jubilaciones menos.
Todo aumenta”.Para Figueredo, la feria representa un alivio en medio del contexto actual. “Esto es un aliciente. Está a la vista la cantidad de gente que hay para poder ahorrarse un peso, porque de eso se trata”, concluyó.Precios accesibles y estrategias para rendir la compraEn los puestos, los vecinos comparaban precios y elegían con cuidado: el blando común rondaba los $9.999, la costeleta de cerdo $5.999, los packs para locro cerca de $19.990, los dos kilos de asado surtido: $16.900, el kilo de bola de lomo: $12.899, el de costilla especial: $13.499, el pollo entero a $2.899 y el pescado desde $6.499.Nancy Quintanilla, del barrio Aráoz, esperaba con su beba en brazos. “Me enteré por la página de la Municipalidad de esta feria.
Busco un poco de todo. Hay buenos precios aquí.
La carne está carísima en las carnicerías, por eso en casa la comemos una vez por semana. Me parece bueno que hayan hecho esta feria”, relató.
Como muchas madres, no tuvo opción: “Traje mi bebé porque es chiquita y no la puedo dejar con nadie”. Roque Vera, del barrio Progreso, ya había avanzado en sus compras: “Compré un pollito y patamuslo y ahora voy por la carne.
Si me alcanza, llevo pescadito también. Por lo menos te llevás algo para el fin de semana y el Día del Padre”.En la misma línea, Laura Vargas, vecina del barrio Santa Lucía, destacó los precios accesibles y la posibilidad de abastecerse. “Compré pollo y ahora estoy esperando para llevar carne vacuna.
Los precios están súper accesibles”, contó.Explicó que se enteró de la feria a través de un grupo de WhatsApp y valoró la iniciativa en el contexto actual: “Está buenísimo que hagan esto, porque hay mucha gente que no puede comprar carne todos los días. Esto lo voy a hacer durar una semana o dos”.También remarcó el fuerte aumento de los precios: “La carne subió demasiado.
Es impresionante la cantidad de gente que hay”. En su caso, pudo acceder a la fila especial por contar con carnet de discapacidad: “Si no, hubiera demorado mucho”.Por último, adelantó cómo organizará sus comidas: “Hoy llevo para preparar bifes en casa y mañana milanesa de pollo”.Historias que reflejan la crisis y el impacto en los hogaresRosa, vecina de barrio Las Costas, llegó a la feria a las 7 de la mañana con la intención de comprar carne vacuna para preparar milanesas. “Hace un montón que no se puede comer carne.
La situación está horrible. Yo tengo a mi hijo estudiando y es complicado”, expresó.
Contó que en la actualidad trabaja como empleada doméstica y es el principal sostén de su hogar, ya que su esposo se encuentra sin trabajo, y agregó que en las últimas semanas su familia se alimentó mayormente con pollo. Si bien logró comprar pescado, indicó que esperaba poder llevar carne, aunque no mucha, por falta de dinero.
Aun así, valoró los precios: “Estaba en precio, gracias a Dios”.Walter, vecino del barrio 20 de Febrero, contó que se enteró de la feria a través de la difusión en medios y redes sociales, y decidió acercarse temprano. “Vine a las siete de la mañana porque sabía que iba a haber mucha gente. Como dice el dicho, madruga Dios lo ayuda”, relató.Destacó la iniciativa en el contexto económico actual: “Es muy bueno por la situación que estamos pasando.
Ayuda a hacer rendir el dinero, porque hay que ajustar el bolsillo”. En ese sentido, remarcó que el aumento de precios es generalizado: “Todo sube: el combustible, los pasajes, la comida.
Pero hay que salir adelante como sea”.En cuanto a su compra, indicó que buscó variedad: “Llevo un poco de todo, pescado, que no consumo mucho, carne y pollo”. Y explicó que su objetivo es organizar las comidas de la semana: “De a poco voy surtiendo para hacer algo distinto cada día”.Finalmente, consideró que este tipo de ferias deberían repetirse y ampliarse: “En todos los barrios debería hacerse, así la gente puede acceder más fácil.
Hay muchos que vienen de lejos para aprovechar estos precios”.Graciela Gómez, vecina del barrio Luján, contó que se enteró de la feria por la amplia difusión: “Por todos lados, propaganda”, indicó.Mientras esperaba para comprar carne, luego de haber adquirido pollo, describió la magnitud de la convocatoria: “Es impresionante la cantidad de gente. La fila rodea toda la manzana, hay varias filas y siguen llegando más vecinos”.Respecto a sus compras, explicó que busca administrar lo que lleva: “El pollo lo voy a freezar y usar de a poco.
Gracias a Dios somos dos, así que lo vamos a hacer rendir”. También reconoció que llegó más tarde y tuvo que acomodarse como pudo en la fila: “Vine hace un rato, pero unos vecinos me guardaron el lugar”.Con filas que se mantuvieron durante toda la jornada y vecinos que llegaron desde distintos puntos de la ciudad, la feria dejó algo más que ventas: una radiografía clara del presente económico.
Entre la necesidad, el esfuerzo por hacer rendir cada compra y la expectativa de que estas iniciativas se repitan, cientos de salteños encontraron en estos puestos no solo precios más accesibles, sino también un pequeño respiro en medio de la crisis.
Information from El Tribuno (Salta). Edited by: Noticias Today.
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